Día Europeo del Recuerdo para las Víctimas del Terrorismo fue establecido por la Unión Europea en 2005, un año después de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, España. Esta fecha se conmemora en honor a todas las personas que han sufrido las consecuencias del terrorismo en Europa y en el mundo.
Tanto el 11 de marzo de 2004 en Madrid como el 7 de octubre de 2023 en Israel fueron ataques terroristas de gran magnitud que causaron la muerte de cientos de personas inocentes y dejaron una huella profunda en la sociedad.
ETA en España, hasta su disolución oficial en 2018, cometió 850 asesinatos e impulso la denominada «socialización del sufrimiento» cometiendo crímenes de odio terroristas por motivo ideológico. Y de igual manera los crímenes yihadistas cometidos en 2017 en Barcelona- Cambrils acabaron con la vida de 14 personas.
Estas matanzas del 11 M, del 7 de octubre, de ETA y otras ataques terroristas generalizados a la población civil como los yihadistas deberian ser considerados crimenes de lesa humanidad y por tanto, no prescriptibles.
Similitudes entre ambos atentados:
Ataques indiscriminados contra civiles: En Madrid, los atentados golpearon a ciudadanos comunes en trenes de cercanías. En Israel, los terroristas atacaron a familias, jóvenes en un festival de música y comunidades enteras.
Gran número de víctimas: El 11M dejó 193 muertos y más de 2.000 heridos, mientras que el ataque del 7 de octubre causó más de 1.200 muertos y miles de heridos.
Impacto social y político: Ambos eventos marcaron profundamente a sus respectivos países y generaron cambios en políticas de seguridad y lucha antiterrorista.
Llamado a la memoria y la justicia:
El 11 de marzo es un día para recordar a todas las víctimas del terrorismo en Europa y el mundo, lo que incluye tragedias como la del 7 de octubre en Israel.
El Día Europeo del Recuerdo para las Víctimas del Terrorismo busca honrar a quienes han sufrido el terrorismo, sin importar el lugar ni la ideología detrás de los ataques. Así, recordar esta fecha refuerza la idea de que el terrorismo, en todas sus formas, es inaceptable y debe ser condenado internacionalmente.
Desde Movimiento contra la Intolerancia siempre estaremos con la Víctimas y pidiendo la movilización ciudadana contra la violencia, el terrorismo y otras manifestaciones de intolerancia porque como decía Francisco Tomas y Valiente, tristemente asesinado por Eta, «Cada vez que matan a una persona , nos matan a todos un poco».
Pese a los esfuerzos del régimen teocrático de Irán, del islamismo yihadista, de ese izquierdismo antisemita mundial y del lobby en medios que apoya, primero ocultar la masacre terrorista de Hamas del 7 de octubre que desencadenó la guerra y después falsear la realidad invirtiendo la situación para situar a Israel en el exclusivo origen de la actual confrontación, la realidad de los hechos se impone.
Hemos conocido el alcance y naturaleza del mayor pogromo antisemita desde el Holocausto, la más bárbara, cruel y extensa acción criminal alentada por el odio antisemita a gentes que residían pacíficamente en Israel. No fue un ataque terrorista, fue una masacre contra un festival de Paz con 393 asesinados y decenas de heridos; masacraron kibutz del sur de Israel con personas pacíficas que daban trabajo a gazatíes, asesinaron a 1200 seres humanos, entre ellas decenas de extranjeros, muchos iberoamericanos (argentinos, chileno, norteamericanos, españoles, colombianos) y de otros países; secuestraron a 251 ciudadanos de los que solo volvieron 116 y 101 aún permanecen secuestrados, no se sabe si vivos o muertos.
Degollaron, cortaron senos y brazos, piernas, despedazaron cuerpos, violaron a mujeres, mataron a bebes y ancianos, los quemaron, cometieron monstruosidades sin límites, todo lo que pudieron frente a la pequeña resistencia que apostaba por la huida; no había ejército porque nadie esperaba tal crimen de lesa humanidad, hoy glorificado por quienes lo consideran un acto de “Resistencia”. Pero hay más de 200,000 imágenes que lo atestiguan, la mayoría de los propios terroristas de Hamas que las publicaron vanagloriándose de su inhumanidad al asesinar judíos. Y hay más de 200 testimonios de sobrevivientes. Esa es una verdad que por mucha propaganda antisemita que se difunda, no se podrá ocultar.
La catástrofe de ese mismo día donde participaron más de 3000 salvajes sedientos de sangre con lanzamiento de varios miles de cohetes fue acompañada de un ataque de Hezbollah en el Norte de Israel con drones y misiles al día siguiente, desde día 8, que ha continuado hasta hoy. Son 9500 los artefactos que ha lanzado, matando a niños drusos en Israel, a vecinos y provocando un desplazamiento de más de 60.000 personas. Y también fue acompañada el mismo día la masacre por convocatorias en diversas ciudades occidentales contra el “genocidio” del pueblo palestino, cuando el ejército no realizaba más labor que recoger muertos y heridos, evaluar lo sucedido y prepararse a una intervención que tardo 12 días en llegar, mientras los amigos de los terroristas festejaban la masacre. La sincronización de las acciones debemos situarla en el pensamiento.
Declarada la guerra contra Hamas que seguía lanzando cohetes desde emplazamientos donde se utilizaban “escudos humanos” gazatíes, comenzó la campaña de mentiras, desinformación y odio antisemita jamás vista. Cohetes de Hamas defectuosos que mataban a los propios palestinos y se acusaba a Israel, avisos de evacuación a población gazatí mediante llamadas y pasquines que no se realizaban por amenazas de Hamas y asesinatos a los propios palestinos que no obedecían a la organización terrorista; el control por Hamas de la ayuda humanitaria, su infiltración en la UNRWA incluida gente que participo en el ataque. Todo dió igual, la orquestación de la campaña antiisraelí estaba en marcha a nivel mundial, estamos ante el antisemitismo global.
Tras la guerra en Gaza llegó el Líbano con Hezbollah. Una guerra que nadie deseaba, salvo Irán y sus organizaciones satélites que construyeron un anillo de fuego atacando Israel por 7 frentes; a los mencionados se unieron los houties del Yemen, las milicias chiíes de Irak y Siria y el yihadismo en Cisjordania. Un pulpo iraní con muchos brazos y llegó el terrorismo en occidente. Un episodio tapa otro, pero siempre la misma propaganda que contrasta con la no implicación en la contienda de países árabes como Jordania, Egipto, Arabia, Marruecos y sobre todo con su separación de la estrategia iraní de romper los acuerdos de Abraham por la paz y seguridad en la región, algunos incluso ayudando a Israel a neutralizar misiles en los ataques iraníes.
Sin embargo, la fabricación de mentiras es continua y cumple una labor estratégica. Desde unas cifras no verificada de muertos en Gaza cuya única fuente es Hamas que se repite sabiendo su no veracidad, hasta el mantra falsario del “genocidio” en contraste con corredores humanitarios y vacunación, o de la “matanza indiscriminada de civiles”, cuando es imposible encontrar una confrontación bélica con más alto nivel de selección de objetivos, sean hacia los túneles financiados y construidos con cientos de kilómetros o sea preavisando para evitar dañar a escudos humanos colocados en lanzaderas, algo considerado crimen de guerra, como también lo son cada cohete lanzado a población civil por Hamas, por Hezbollah y por el entramado iraní, con independencia de que lleguen a su objetivo o no, por ser neutralizados por la eficaz defensa israelí. La propaganda antisemita siempre sigue su camino.
Otros eslóganes expandidos por el yihadismo con la complicidad de sus asociados en occidente, son aquellos como “Desde el Rio hasta el mar, Palestina vencerá”, eslogan de exterminio creado por las organizaciones terroristas que en sus cartas fundacionales muestra su vocación de origen genocida por querer eliminar a Israel y que sus partidarios occidentales justifican por un supuesto colonialismo que niega el reconocimiento del derecho a su existencia desde 1948 por la ONU. Una institución hoy y sus agencias, con marcado sesgo antiisraelí. Al igual que solicitar unilaterales “embargos de armas” a Israel, pero no a Irán y a sus proxys terroristas, o sea impedir el derecho de autodefensa. Esto no es un sincero discurso pacifista. Y si es propio de la enfermedad del odio antisemita.
Solidaridad con el pueblo palestino claro, porque sufre la opresión de las propias organizaciones islamistas contrarias a su libertad, y siempre pero no acosta de mentir sobre la realidad. La izquierda antisemita e identitaria dice que hay apartheid racista, pero en ningún país de la región se respetan más derechos a la población de árabe, el 21%, que en la democracia liberal de Israel. Y sino que pregunten a las mujeres y su sufrimiento de lapidación por negarse a llevar el velo o a los homosexuales que Irán cuelga en grúas durante partidos de futbol.
Las mentiras son continuas, favorecen el discurso de odio y los crímenes terroristas antisemitas a nivel mundial, aunque estos comenzaron con anterioridad como lo demostró la barbarie en la AMIA en Buenos Aires, en Bataclan en París o en Atocha en Madrid, entre muchos otros. Y muy graves las justificaciones de la presencia de estos grupos en diferentes países de América Latina, así como el apoyo publico de autocracias y dictaduras, con Nicolas Maduro a la cabeza, como Rusia Turquía, Sudáfrica, además de Venezuela.
La Paz en libertad y seguridad es posible pero siempre con la liberación de rehenes, si Hamas depone las armas, si se retira de la frontera norte Hezbollah y se respeta el retorno a sus casas de los desplazados israelíes. Ese sería el camino para el final de la confrontación bélica. Pero no con la eliminación de Israel. Y a reconstruir Gaza como se hizo en Europa, pero sin amenazas y menos la nuclear, como lanza el régimen de los ayatolas. Nos duele el sufrimiento de los pueblos israelíes y palestino, pero los responsables directos del horror son las organizaciones del terrorismo yihadista y todos los que mueven este escenario de dolor.
Mientras tanto, hay que preservar la memoria, en el dolor y con resilencia, con las víctimas, contra la cultura de la muerte y de la violencia pero sobre todo con esperanza porque el horror no tiene futuro. El 7 de octubre se cometió una masacre que, al igual que el Holocausto, nunca se debe olvidar.
El 13 de Julio de 1997 Miguel Ángel Blanco fue ejecutado por la banda terrorista ETA. Sin duda es una víctima del terrorismo, igual que las demás personas asesinadas por la sinrazón y la barbarie terrorista. Pero también es un símbolo que a través del dolor compartido nos unió, nos reforzó y nos ayudó en la lucha por la libertad, los Derechos Humanos y la convivencia democrática en España. Fue un antes y un después, porque permitió que juntos defendiéramos, por encima de ideologías, partidismos y creencias, que había que acabar con el terrorismo: nacía el espíritu de Ermua.
Lo peor que le ha sucedido a la España Democrática ha sido la existencia y la acción criminal de ETA. Con el asesinato de Miguel Ángel Blanco no sucedió lo que denunciaba el historiador romano Tácito: «Unos cometieron el crimen, el horror; algunos más lo aplaudieron y todos lo consintieron». Para decencia moral nuestra, los pueblos de España no lo consintieron, nos unimos contra el terror, contra la barbarie, nos dignificamos ante las víctimas. ¡Junt@s vencimos al terror!
Siempre con las víctimas de todo terrorismo. En su memoria: Nunca más.
Fue en 2011 cuando el Congreso de los Diputados acordó declarar el 27 de junio, Día de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, una iniciativa impulsada con motivo del sexto aniversario de la matanza terrorista del 11 de marzo de 2004, una iniciativa aprobada por unanimidad para perpetuar su recuerdo en la memoria colectiva de los españoles.
No obstante diferentes organizaciones de víctimas del terrorismo, como expresa COVITE, declinan su presencia en este acto porque “Homenajear a las víctimas del terrorismo en una institución en la que tienen representación partidos políticos que justifican la existencia de ETA y que no condenan la violencia terrorista es un ejercicio de cinismo”.
En Europa y en el Mundo, el terrorismo tiene una larga historia de crueldad. En España en los últimos sesenta años fueron asesinadas en nuestro país 1.429 personas, de las cuales 858 han sido víctimas de la organización terrorista ETA. A esta cifra hay que sumar los miles de heridos, de huérfanos, de familias rotas para siempre, además del incalculable daño ocasionado al desarrollo económico del país y, por tanto, la pérdida irreversible de oportunidades sociales e individuales.
Movimiento contra la Intolerancia siempre estará con las Víctimas, pidiendo Memoria, Dignidad y Justicia, y siempre, en la movilización ciudadana contra la violencia, el terrorismo y otras manifestaciones de intolerancia, asumiendo el mensaje de Francisco Tomas y Valiente (asesinado por ETA): “Cada vez que matan a una persona, nos matan a todos un poco”.
Excms. Senadores/as Queremos transmitirles en esta carta nuestro rechazo y condena por la realización del Foro que tuvo lugar el pasado lunes 3 de junio en el Congreso de los Diputados, realizado con el título “Defensa de Palestina y criminalización en Europa”, organizado por la diputada, Sra. Ione Belarra, secretaria general de Podemos. En el acto participaron dos activistas antiisraelíes, la Sra. Jaldía Abubakra, portavoz y fundadora de Masar Badil y fundadora de Samidou, y la Sra Miriam Ojeda, integrante de Samidoun (organización prohibida en Alemania y afiliada al Frente Popular para la Liberación de Palestina (organización reconocida como terrorista por la Unión Europea), respaldando la masacre terrorista de Hamas del 7 de octubre, donde 1.200 personas fueron asesinadas, en su mayoría civiles, menores, bebes, ancianos e incluso a jóvenes en una fiesta por la paz, hubo más de 1800 heridos, secuestraron unas 250 personas como rehenes, y fue el inicio de la actual guerra entre Hamas e Israel.
El 12 de junio de 2016, se escribió otro horrible capítulo de la historia de tiroteos masivos en EE.UU. con un ataque dirigido esta vez contra la comunidad LGTB e hispana que frecuentaba un popular club nocturno de Orlando, la discoteca Pulse. 49 personas fueron asesinadas en este crimen de odio terrorista.
La violencia contra la mujer transciende fronteras, no conoce su inexistencia en cualquier parte del mundo y la lucha contra esta barbarie es la causa más justa de la humanidad que nunca debe permanecer en el olvido o silencio.
Este Día Internacional del 8 de marzo recuerda a las 129 obreras textiles de la fábrica Cotton de Nueva York, valientes mujeres que fallecieron en 1857 a consecuencia de un incendio mientras hacían huelga para mejorar sus condiciones laborales.
Mujeres que abrieron un nuevo camino, junto a Clara Zetkin, mujer judía y líder del feminismo, convirtiendo el 8 de marzo en un día para todas las mujeres del mundo, sin distinción de procedencia, raza, religión, orientación sexual o condición humana.
OLVIDO INSOLIDARIO
Pero este 8 de marzo del 2024 en España, en la lucha imprescindible por la liberación, la igualdad y contra la violencia hacia la mujer, hubo un imperdonable olvido insolidario.
Ni una palabra se dijo por el feminismo “oficial”, de las instituciones y organizaciones, hacia las cientos de mujeres israelíes, judías y no judías, que fueron asesinadas, mutiladas, violadas y secuestradas el pasado 7 de octubre del 2023.
La violencia del 7 de octubre fue hacia muchas personas, con 1200 asesinados y más de 6,000 heridos, y cientos de miles asediados por los 5500 cohetes que en un par de días lanzó Hamas junto a 3.000 terroristas que atacaron por tierra, mar y aire, cometiendo un crimen de lesa humanidad.
Un crimen organizado mediante una acción súbita, sorpresiva, generalizada y provocadora contra la población en Israel que buscaba el mayor impacto de dolor y conmoción y que rompía un escenario donde no había guerra para de manera sádica y brutal declararla.
UNA GUERRA QUE NADIE QUERÍA, SALVO HAMÁS
Una guerra que nadie quería salvo Hamas, organización cuya Carta Fundacional tiene objetivos genocidas y cuyas acciones han venido apuntando en esa dirección desde su creación.
Pero en ese contexto de masacre hubo una violencia específica terrorista, misógina y antisemita, destinada a hacer el máximo daño posible y dirigida especialmente hacia las mujeres, se cebó en el Festival Musical por la Paz que se celebraba en ese día y contra los “kibutzim”, micro-comunas famIliares que albergan lo mejor del pacifismo en Israel.
Fue una masacre sádica, misógina y antisemita que mantiene su desafío con el secuestro de 19 mujeres y niñas que Hamas aún mantiene como rehenes en Gaza.
Se perpetró uno de los peores crímenes sexuales en la historia moderna de la humanidad. Y todos deberían de estar de acuerdo en denunciar la violencia misógina y brutal contra las mujeres cometida durante la masacre terrorista antisemita de Hamas con independencia de la posición que cada cual adopte en el conflicto Israel-Palestina.
DOS CARTAS FRENTE A QUIENES GUARDARON SILENCIO, NO CONDENARON O NO RECORDARON
“Mi deber es hablar, no quiero ser cómplice”, escribió Emile Zola, hace mas de un siglo en el diario republicano francés L’Aurore, en su carta por el caso de antisemitismo contra Dreyfus, un acto de valentía del que surgió la figura del intelectual comprometido.
Ahora, dos Cartas suscritas por mujeres, una de organizaciones diversas dirigida al movimiento feminista y otra de 500 mujeres judías dirigida a la Ministra de Igualdad, evocan a Zola, acusan a quienes guardaron silencio y no condenaron.
Les pidieron solidaridad y memoria para las mujeres israelíes, y no lo consiguieron.
La primera Carta de más de 40 organizaciones, titulada “Un 8 de Marzo en retroceso”, inicia una campaña de solidaridad con las mujeres víctimas de la citada atrocidad perpetrada por Hamas. Significaba la quiebra ética que supone este silencio y desmemoria reciente, sumida bajo cálculos políticos.
Y señalaba: “Además del dolor de la barbarie en sí, duele y enoja enormemente el silencio de las organizaciones feministas ante estos hechos. Silencio premeditado que va desde las organizaciones internacionales como United Nations Women (ONU Mujeres), la ONU o la Cruz Roja, hasta el de los gobiernos y personas en posiciones de poder y liderazgo social y, lo que crea más dolor y extrañeza de los colectivos feministas, que lejos de defender los derechos de todas mujeres, han decidido callar y convertirse en feministas selectivas”.
«Las mujeres masacradas en Israel, sean judías o no, sufrieron un sadismo criminal no conocido en la historia moderna, y resulta moralmente indecente que, por motivos político-ideológicos, existan gentes que quieren enviar a las víctimas al ostracismo»
También hablaron del silencio mediático al que añaden desinformación sobre estos hechos que recientemente acaba de reconocer el equipo de la ONU de la representante especial sobre violencia sexual en conflictos, Pramila Patten, obteniendo en su visita de 17 días a Israel información clara y convincente sobre el sufrimiento por distintas formas de violencia sexual.
En su carta-denuncia las organizaciones denunciaron: “Callaron también la mayoría de los medios de comunicación, muchos dedicados a tratar temas de mujeres que, por no perder seguidores o entrar en conflicto, han decidido NO levantar la voz ante lo injustificable. Un silencio ensordecedor en el que la violencia sexual no se señala, porque ha sucedido en y contra Israel.”
No hay contexto que valga para excusarlo y el testimonio de toda mujer debe ser tenido en cuenta y ser valorado sin dejarse arrastrar por los prejuicios, como afirman las organizaciones de la Carta, sin dudar de los testimonios de las mujeres violadas y torturadas, de las evidencias de los forenses que recogieron en los cuerpos o de las partes que sobraban de los cuerpos desmembrados pese a verlo en los videos de mujeres secuestradas, “con los pantalones chorreando de sangre, los vídeos de mujeres con cuerpos desmembrados, violadas, arrastradas por las calles para que los palestinos las vieran y escupieran mientras eran llevadas como trofeos de guerra”.
Sin olvidar a las mujeres secuestradas que llevan más de cinco meses ante lo que feminismo “oficial” guardó silencio pese a seguir “siendo violadas en cautiverio, sin olvidar a los hombres secuestrados, que también están sufriendo violaciones”.
La Carta suscrita por las mujeres de organizaciones humanistas, concluía: “Nadie en Israel deseaba esta guerra que, como todas, solo causa sufrimientos terribles a todas las partes en conflicto. No podemos ni queremos menospreciar el dolor de los ciudadanos gazatíes pero no debemos olvidar que fue Hamas quien inició el conflicto armado, ese fatídico 7 de octubre, para después escudarse cobardemente detrás de su propia población civil, a la que toma como escudo humano”.
Días después, 500 mujeres judías difundían una Carta abierta dirigida a la Ministra de Igualdad del Gobierno de España, Ana Redondo, y a las asociaciones de mujeres; a organizaciones feministas y hombres justos (sic).
En esta Carta abierta se, incluía alguna fotografía que evidencia que las “mujeres israelíes fueron brutalmente violadas, sus genitales mutilados con clavos antes de recibir un tiro final en la cabeza. Sus pechos fueron cortados y llevados de trofeo a Gaza donde la población civil recibió a los terroristas con clamor y alegría”.
Las mujeres judías en la Carta a la Ministra, recordaban lo que parece haberse olvidado: “Seguramente habréis visto por los medios de comunicación el cuerpo desnudo y sin vida de Shani Louk, 22 años, tirada en la parte trasera de un 4×4 como muñeca de trapo, y escupida por los habitantes de Gaza, hasta por jóvenes adolescentes. Luego fue confirmado que la decapitaron. (…) Naamá Levy, 19 años, activista por la paz, y cuya última noticia que tenemos de ella es un vídeo dónde se ve que un terrorista de Hamas la saca de un maletero y ella está con sus pantalones ensangrentados en la entrepierna. Tenemos aun a 134 secuestrados israelíes en Gaza, cuyas mujeres siguen siendo violadas y maltratadas, algunas siendo muy jóvenes como Karina Ariev, Liri Albag, Agam Berger o Daniela Gilboa, todas de 18-19 años con riesgo de que ya estén embarazadas de sus violadores”.
«La violación no es resistencia. La violación no es una lucha por la libertad. Es un crimen de odio misógino brutal y no digamos los asesinatos que lo acompañaron. La causa feminista en profundamente contraria a Hamas»
En la Carta reprochan que ante la gravedad de los hechos, el silencio era inadmisible e indignante y que “no habían visto por parte del Gobierno español, especialmente de las ministras, ningún mensaje específico de apoyo a estas mujeres, que son tan féminas como la que más. No se ha alzado la voz de ninguna organización feminista manifestando la repulsa por lo sucedido, ni un solo mensaje de condena a los agresores, ninguna señal de apoyo para ellas y sus hijos, víctimas de violencia vicaria, ningún signo de piedad, sólo silencio. ¿Por qué? ¿Acaso las mujeres israelíes no cuentan como mujeres? ¿No se supone que la lucha para los derechos de la mujer es para TODAS?».
500 mujeres judías difundíeron una Carta abierta dirigida a la Ministra de Igualdad del Gobierno de España, Ana Redondo, y a las asociaciones de mujeres; a organizaciones feministas y hombres justos recordando esto. Foto: LaMoncloa/Gobierno.
EL OSTRACISMO, SILENCIO, DESMEMORIA, O INDIFERENCIA HACIA LAS MUJERES ISRAELÍES ES INMORAL
Las mujeres masacradas en Israel, sean judías o no, sufrieron un sadismo criminal no conocido en la historia moderna, y resulta moralmente indecente que, por motivos político-ideológicos, existan gentes que quieren enviar a las víctimas al ostracismo.
O sea odio misógino, antisemita y revictimización generalizada sostenida por la condena a la desmemoria y silencio insolidario; un recuerdo que nadie podrá borrar por los hechos acaecidos, como nadie pudo borrar, aunque lo intentaron, la memoria del Holocausto.
Hay que insistir que las violaciones y en muchos casos, durante la misma o con posterioridad, mutiladas y asesinadas, no solo es un arma sino la expresión de la guerra de Hamas.
Se busca humillar y destruir a la mujer, también a los familiares conscientes de la agresión y al conjunto de la sociedad a la que envían un brutal mensaje porque han sido públicas, realizadas en grupo y difundidas masivamente.
La violación no es resistencia. La violación no es una lucha por la libertad. Es un crimen de odio misógino brutal y no digamos los asesinatos que lo acompañaron. La causa feminista en profundamente contraria a Hamas.
El silencio en la no respuesta específica a estas atrocidades del 7 de octubre es inaceptable y en si mismo ha de ser interpretado como una conducta antisemita. La verdadera solidaridad feminista trasciende la política, la nacionalidad, la religión o cualquier otra condición humana.
No hay nada feminista en glorificar a los terroristas que cometen actos atroces contra las mujeres y debemos unirnos para condenar tal barbarie. No permitamos que el odio silencie nuestra humanidad.
Todos debemos recordar y estar junto a las víctimas, y no se nos olvidará el indignante silencio de quienes no lo denunciaron, de quienes lo minimizaron porque con esa conducta justificaron o banalizaron el dolor irreparable de las víctimas y facilitaron el camino a quienes intentan sepultar su memoria buscando hacernos perder nuestra humanidad.
Hemos escuchado la indiferencia ruidosa porque solo concierne a judíos o porque es una cuestión de Israel, lo que nos recuerda el poema del pastor protestante Martin Niemoller, erróneamente atribuido a Bertol Brecht, que expresó aquello de “primero vinieron (…) cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, ya que no era judío, cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.
No hace falta ser judío para luchar contra el antisemitismo, ni mujer para luchar contra la misoginia y el machismo, ni negro para combatir el racismo, ni homosexual para combatir la homofobia.
Solo hace falta defender la dignidad humana y sus derechos inalienables derivados de su valor como persona.
La Federación de Comunidades Judías de España junto a otras organizaciones lideradas por mujeres, iniciaron una campaña contra el antisemitismo y la misoginia
Durante el Día Internacional de la Mujer, 500 mujeres judías firmaron una carta pidiéndole al gobierno español un pronunciamiento de rechazo a las agresiones sexuales y de toda índole cometidas por el grupo terrorista Hamás. La Federación de Comunidades Judías de España junto a otras organizaciones lideradas por mujeres, iniciaron una campaña contra el antisemitismo y la misoginia. «El 7 de octubre de 2023 se perpetró uno de los peores crímenes sexuales en la historia moderna de la humanidad, una autentica masacre terrorista, misógina y antisemita. Los crímenes sexuales que cometió la organización terrorista Hamás en contra de las mujeres, no solo israelíes y judías ya que también había cristianas y musulmanas”, afirmó la Federación de Comunidades Judías de España.
La directora de Comunidades Judías de España Carolina Aisen aseguró que “desde el pasado 7 de octubre cuando el grupo Hamás terrorista atacó Israel se ha negado una contundente violencia contra la mujer. “El 7 de octubre es un día que aún no termina. Aquellas mujeres que fueron secuestradas por el Hamás y ya están en libertad, siguen sufriendo las consecuencias”, afirmó. Cabe señalar que la guerra estalló cuando el grupo terrorista Hamás asesinó a más de 1.160 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a unas 250 en un ataque en el sur de Israel, según un balance de la AFP basado en datos oficiales israelíes. En respuesta, Israel emprendió una ofensiva en la Franja de Gaza que ha dejado al menos 27.947 muertos, principalmente mujeres, niños y adolescentes, según el Ministerio de Salud del gobierno de Hamás.
El 11 de marzo se conmemora el 20ºDía Europeo del Recuerdo para las Víctimas del Terrorismo, una fecha para mostrar nuestro apoyo y su solidaridad con las víctimas del Terrorismo y sus familiares, así como con las organizaciones y colectivos que los amparan.
El 11 de marzo de 2004 diez explosiones mataron a 192 personas en Madrid. Según la estadísticas oficiales y fuentes médicas resultaron heridas entre 1.900 y 2.050 personas. Aquel día aprendimos mucho sobre la fuerza destructiva del terror y el fanatismo, pero también de la solidaridad innata en una ciudadanía volcada en ayudar a las víctimas, que mantuvo intacta su dignidad democrática.
Desde Movimiento contra la Intolerancia siempre estaremos con la Víctimas y pidiendo la movilización ciudadana contra la violencia, el terrorismo y otras manifestaciones de intolerancia porque como decía Francisco Tomas y Valiente, tristemente asesinado por Eta, «Cada vez que matan a una persona , nos matan a todos un poco».
El antisemitismo existe, está en y junto a nosotros, crece y se expande mas allá del conflicto israelí o palestino; eclosiona en redes, capilariza en declaraciones de partidos políticos y se proyecta en internet y en los medios de comunicación, además de protagonizar violencia en todo el mundo, especialmente dirigida a los lugares de culto, empresas y representantes de la cultura judía. Se cometen asesinatos, atentados terroristas, incluso masacres, aunque ha sido la del 7 de octubre, acción criminal y sádica nunca antes conocida y sufrida desde la Shoah (Holocausto). Si entendemos la intolerancia como todo comportamiento, forma de expresión o actitud que niega al diferente, el antisemitismo es su métrica, su manifestación histórica más extrema.
La sempiterna negación y banalización del Holocausto, ahora mediante la reactualización revisionista, apoyada por la negación del derecho a la existencia de Israel junto a nuevas teorías de conspiración como la del caso Kalergi y la criminalización persistente hacia el judaísmo, se abren nuevas perspectivas a un Antisemitismo Global con el que enraíza el terrorismo, ya sea en su versión yihadista, neonazi o extremista. Crece el odio a los judíos y el discurso antisemita, aumentan los ataques a personas, sinagogas y cementerios, a sus bienes y comercios, crece el miedo ante la indiferencia general
La existencia de Israel es el nuevo fundamento antisemita desde 1947, alimentado por tres vectores distintos: sea el extremismo integrista fanáticamente liderado por grupos que practican el terrorismo yihadista, sea el posicionamiento de una ultraderecha reactualizada con el neonazismo, o bien sea desde posición de intransigencia del izquierdismo que con la bandera del “antisionismo” concluye con un no al pueblo judío y a su derecho de autodeterminación, afirmando que la existencia del Estado de Israel es un proyecto colonial y genocida.
El 27 de Octubre de 2018 tuvo lugar el tiroteo de la sinagoga de Pittsburgh, un crimen de odio terrorista antisemita que tuvo lugar en la sinagoga ‘Tree of Life’ en la ciudad de Pittsburgh, Pensilvania. Once personas murieron y otras siete fueron heridas, este violento suceso fue uno de los ataques más mortíferos contra la comunidad judía en la historia de Estados Unidos. El asesino, un neonazi llamado Robert Bowers, entró en la sinagoga y gritó «Todos los judíos deben morir» antes de abrir fuego y «disparar durante unos 20 minutos». Bowers realizó publiciones antisemitas y racistas en las redes sociales hacia organizaciones judías en las semanas previas al tiroteo.
Movimiento contra la Intolerancia quiere hacer constar que,
El brutal ataque terrorista de Hamas contra la población israelí, mayoritariamente civil, mediante una acción sorpresiva, súbita y generalizada, con el lanzamiento de 5.000 misiles y con incursión de comandos del horror en plena fiesta religiosa, ha supuesto una matanza de muchos centenares de personas y varios miles de heridos, a la que suman secuestros de civiles, incluidos menores y militares en poder de la Yihad Islámica en una acción que no tiene precedentes, por lo que :
1.-Condenamos la acción terrorista y la interpretamos como crimen de odio antisemitas y crimen de Lesa Humanidad por la acción generalizada hacia la población y los motivos políticos y antisemitas que la impulsan. Por lo que reclamamos depurar todas las responsabilidades y la intervención de los tribunales penales internacionales
2.- Recordamos que este ataque terrorista es continuidad de terribles crímenes antisemitas como la matanza en el mercado kosher de Paris, en la sinagoga de Halle (Sajonia) y otros crímenes, incluido el de Barcelona- Cambrils de 2017 cuando el conductor en las Ramblas gritaba “Morir judíos, morir Infieles”, que son protagonizados por el terrorismo yihadista.
3.- Entendemos que el ataque de Hamas busca mandar un mensaje de exterminio hacia la población israelí, propia de los Blitzkrieg (guerras relámpagos) de los nazis y en línea con las amenazas de dirigentes de iraníes de un holocausto nuclear, que ha sido realizado sin previa provocación y ejecutado a gran escala, en sintonía con los atentados terroristas antisemitas en Europa,
4.- Denunciamos la propaganda antisemita de todo tipo que busca legitimar el exterminio del pueblojudío y la eliminación del Estado de Israel, rechazando el silencio cómplice y cualquier justificación de este acto terrorista que provoca una situación de Guerra, hoy entre Israel y Hamas.
5.- Que nos solidarizamos con el pueblo de Israel y su Estado, reconociendo su legitimo derecho de defensa en el marco del ordenamiento internacional, y llamamos a la Unión Europea a garantizar que los fondos de ayuda al pueblo palestino no acaben en manos de organizaciones terroristas y a todas las instituciones internacionales a apoyar la construcción de un escenario de Paz y Convivencia, donde los derechos de todos sean respetados y se busquen soluciones a los conflictos políticos.
El 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils dieciséis personas fueron asesinadas en una serie atentados terroristas yihadistas y más de un centenar de personas resultaron heridas.
Desde Movimiento contra la Intolerancia gritamos un NUNCA MÁS en su Memoria. Siempre estaremos con la Víctimas y pidiendo la movilización ciudadana contra la violencia, el terrorismo y otras manifestaciones de intolerancia porque como decía Francisco Tomas y Valiente: “Cada vez que matan a una persona , nos matan a todos un poco”.
Hoy se cumple veintiséis años del asesinato Miguel Ángel Blanco.
Sin duda es una víctima del terrorismo, igual que las demás personas asesinadas por la sinrazón y la barbarie terrorista. Pero también es un símbolo que a través del dolor compartido nos unió, nos reforzó y nos ayudó en la lucha por la libertad, los Derechos Humanos y la convivencia democrática en España. Fue un antes y un después, porque permitió que juntos defendiéramos, por encima de ideologías, partidismos y creencias, que había que acabar con el terrorismo: nacía el espíritu de Ermua.
Lo peor que le ha sucedido a la España Democrática ha sido la existencia y la acción criminal de ETA. Con el asesinato de Miguel Ángel Blanco no sucedió lo que denunciaba el historiador romano Tácito: «Unos cometieron el crimen, el horror; algunos más lo aplaudieron y todos lo consintieron». Para decencia moral nuestra, los pueblos de España no lo consintieron, nos unimos contra el terror, contra la barbarie, nos dignificamos ante las víctimas. ¡Junt@s vencimos al terror!
Siempre con las víctimas de todo terrorismo. En su memoria: Nunca más.