sábado, 9 de diciembre de 2023
Día para la Conmemoración y Dignificación de las Víctimas del Crimen de Genocidio y su Prevención
lunes, 17 de octubre de 2022
Día Internacional para la erradicación de la Pobreza
“La dignidad para todos en la práctica” es el tema del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza para 2022-2023. La dignidad del ser humano no solo es un derecho fundamental en sí mismo, sino que constituye la base del resto de los demás derechos fundamentales. Por lo tanto, la «dignidad» no es un concepto abstracto: es inherente a todos y cada uno de los individuos. En la actualidad, muchas personas que viven en la pobreza persistente ven denegada y violada su dignidad.
Con el compromiso de poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas de todo el mundo disfruten de paz y prosperidad, la Agenda 2030 volvió a hacer un gesto hacia la misma promesa establecida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, la realidad actual muestra que 1300 millones de personas siguen viviendo en la pobreza multidimensional, y casi la mitad de ellas son niños y jóvenes.
La desigualdad de oportunidades y de ingresos aumentan bruscamente y, cada año, la brecha entre ricos y pobres se hace más grande. En el último año, mientras millones de personas luchan contra la erosión de los derechos de los trabajadores y la calidad del empleo para llegar a otro día, el poder empresarial y la riqueza de la clase multimillonaria han registrado un aumento sin precedentes.
La pobreza y la desigualdad no son inevitables. Son el resultado de decisiones deliberadas o de la falta de medidas que desempoderan a los más pobres y marginados de nuestras sociedades y violan sus derechos fundamentales. La violencia silenciosa y sostenida de la pobreza —exclusión social, discriminación estructural y desempoderamiento— dificulta la salida de las personas atrapadas en la pobreza extrema y niega su humanidad.
España cerró 2021 con un 21,7% de sus habitantes en riesgo de pobreza, lo que supone que se ha incrementado 0,7 puntos respecto a 2020, cuando el riesgo de pobreza alcanzaba el 21%. En total 10.160.000 de personas sufrieron riesgo de pobreza en España en el último año.
La aporofobia, es el odio y rechazo a las personas pobres. Según datos de Hogar Sí y el Observatorio Hatento en nuestro país la mitad de las personas sin hogar habrían sufrido agresiones, humillaciones e intimidaciones motivadas por la intolerancia y los prejuicios, el 83% de las personas sin hogar víctimas de un delito de odio no lo han denunciado y algo también preocupante que interpela al conjunto de la sociedad, el 68% de los testigos de delitos de odio no actuaron.
La pobreza no es solo una cuestión económica. Por ese motivo, debemos dejar de observarla exclusivamente como una falta de ingresos. Se trata de un fenómeno multidimensional que comprende, además, la falta de las capacidades básicas para vivir con dignidad.
La pobreza es en sí misma un problema de derechos humanos urgente y es a la vez causa y consecuencia de violaciones de los derechos humanos, pues se caracteriza por vulneraciones múltiples e interconexas de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y las personas que viven en ella se ven expuestas regularmente a la denegación de su dignidad e igualdad.
Reducir la pobreza y erradicarla es por tanto una obligación de todas las sociedades.
lunes, 10 de octubre de 2022
Inadmisible banalización de lo sucedido en el caso de los colegios mayores: es un presunto delito de odio
Quienes profirieron gritos e insultos machistas y misóginos fueron residentes universitarios. Estaban dirigidos a estudiantes de otro colegio mayor, de mujeres, situado enfrente del mismo. Y el asombro y escándalo llegó tras la viralización de un vídeo que reflejaba un comportamiento que toda mente respetuosa con las personas no ha dudado en calificar cuando menos, de execrable y reprobable, y no digo toda persona porque hubo quien banalizó, minimizó y restó importancia alegando que era un “juego sin importancia”.
No sabemos cuántos jóvenes universitarios residentes en el Colegio Mayor Ahuja participaron en un acto que requiere predisposición, actitud y una organización nada fácil de conseguir, como tampoco sabemos cuántas jóvenes hicieron feed-back con este comportamiento, aunque sospechamos que no fue por parte de la totalidad estudiantil del Colegio Santa Mónica pues hubo quien lo evitó y otras se avergonzaron, aunque muchas, inicialmente, lo asumieron como algo normal.
Tras el liderazgo de la proclama machista y misógina que dio comienzo la acción sincronizada y organizada, continuaron los gritos atronadores entonando el Uh! Uh! al más puro estilo, de semejante tenor, ultra del fútbol que expresaron con los alaridos compartidos por un numero de jóvenes superior al centenar de universitarios, en el edificio donde se podían observar su presencia en las habitaciones, con una imagen de nivel muy ordenado.
Parece que el video de la acción que duró un par de minutos, donde también algunas mujeres jóvenes del Santa Mónica contestaban con cierta organización aunque de griterío de difícil audición, fue subido dos horas después de las doce de la noche y ahí comenzó su divulgación por las redes sociales, saltando a los medios de comunicación algún día después y dando pie al inicio de respuestas institucionales y sociales de diversa índole.
Entre las reacciones, cuando salta el escándalo, destaca la dirección del centro calificando esto como un hecho puntual, añadiendo que intervinieron el vigilante de seguridad y el propio Director subiendo a las habitaciones, así como las declaraciones de algunas jóvenes del Santa Mónica diciendo que esto está sacado de contexto y que no es para tanto. Con posterioridad saldrían a la luz otros videos mostrando acciones precedentes de años anteriores, incluido alguno con el saludo del Sieg Heil! que contrastan con la apreciación de la Dirección, y también de declaraciones de ex- universitarias del Centro reseñando que el calificativo de “Monicas, Putas” era algo habitual.
En la denuncia se significó que estos hechos han tenido una repercusión en redes sociales, en medios y en las instituciones de muy elevada amplitud, y que su acción premeditada, sincronizada y organizada, es decir nada espontanea o sometida a error involuntario, generaba una incidencia, posiblemente no calculada en su intencional alcance publicitario, como reflejó el “se nos ha ido de las manos” que dijeron algunos, que objetivamente posibilita el desarrollo de actitudes machistas y misóginas y que dañan a la dignidad de todas las mujeres. Una autoría que puede ser observada, identificable y deducida dado su nivel de manifestación colectiva y de organización que necesariamente debe tenerse en consideración al valorar los hechos.
En consecuencia, Movimiento contra la Intolerancia interpreta que la Fiscalía de delitos de odio debe de intervenir dado que el Código Penal sanciona en su art. 510.2 a) Quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos a que se refiere el apartado anterior, o de una parte de los mismos, o de cualquier persona determinada por razón de su pertenencia a ellos por motivos racistas, antisemitas, antigitanos u otros referentes a la ideología, … su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, aporofobia, enfermedad o discapacidad,… por representar una grave humillación, menosprecio o descrédito…”.
El Código Penal prohíbe expresamente manifestaciones y cualquier proceso organizativo conducente a un posible ilícito que se celebre con el fin de cometer algún delito y sanciona a sus promotores. Por tanto parece adecuado que la Fiscalía inicie su investigación y clarifique el alcance de esta acción generada desde la matriz de una subcultura que cosifica a la mujer y que les retrata en sub-humanidad con el “putas conejas, salir de las madrigueras” que gritaron, jalearon y que nos debe de preocupar.
Frente a quienes dicen que no hay base jurídica y jurisprudencia, desde nuestra humildad de conocimiento, queremos recordar que en la STEDH Vejdeland y otros contra Suecia, de 9 de febrero de 2012, señala que “... El Tribunal estima que la incitación al odio no requiere necesariamente el llamamiento a tal o cual acto de violencia ni a otro acto delictivo Los ataques que se cometen contra las personas al injuriar, ridiculizar o difamar a ciertas partes de la población y sus grupos específicos o la incitación a la discriminación… son suficientes para que las autoridades privilegien la lucha contra el discurso racista frente a una libertad de expresión irresponsable y que atenta contra la dignidad, incluso la seguridad, de tales partes o grupos de la población”. Solo hay que sustituir racista por machista y es un importante argumento.
No bastan disculpas, hay que asumir responsabilidades a distintos niveles
La acción convertida en mensaje viral daña la dignidad no solo de sus amigas vecinas del Santa Mónica, aunque desde su alienación ética no lo reconozcan, también de las universitarias de ese centro de educación que no están por justificar esa conducta, a las familias de estas estudiantes, a los padres y madres que tenemos hijas y que desde la empatía no nos queremos ver en una situación semejante, además daña a todas las mujeres y en general de toda persona que haga suyo el precepto constitucional de igual dignidad y Derechos Humanos.
Y aquí es donde entra la intervención de la Fiscalía que ha ordenado a la policía iniciar su acción investigadora. En efecto, no es lo mismo la conducta seguidista de un estudiante arrastrado que no quiere quedar fuera del grupo que la de los promotores dela acción, pues de hecho ya hubo alguna expulsión. Esto se ha de investigar, dirimir las distintas responsabilidades por acción u omisión porque la impunidad es mala compañera de viaje, permite crecer la intolerancia y la discriminación.
En la confianza en nuestro sistema de justicia que garantiza los derechos fundamentales de todas las personas, de víctimas y victimarios, en el principio de objetividad y proporcionalidad que todo acto, presumiblemente ilegal merece, en el principio de intervención penal mínima pero también en la evaluación del daño causado al conjunto de mujeres, quedamos a la espera de respuesta y en paralelo animamos a educar en valores cívicos, no sexistas y de respeto a la dignidad humana frente a las actitudes y acciones de machismo y misoginia que cabalgan especialmente en las redes sociales.
lunes, 24 de enero de 2022
Informe Raxen nº80. En Defensa de la Tolerancia
Deberíamos preguntarnos acerca de aquellas personas y grupos que niegan legitimidad, legalidad y compromiso político con la tolerancia, así como del alcance de sus acciones, en especial cuando se sitúan en la praxis y conductas de intolerancia. A veces hay personas que rechazan educar en ese valor y virtud desde la ignorancia de su transcendental importancia para la convivencia. Otras veces hay quienes restan importancia al confundirlo con una prerrogativa del poder que impide el ejercicio pleno de derechos ciudadanos. Y otras, lo hacen a plena conciencia desde su cosmovisión, doctrina o ideología porque les resta fuerza agresiva en una manipulación de masas para llevarlas a confrontaciones sin límite. Ahí está la historia como testigo, Y aquí está el presente con lo que acaece. Nosotros, los humanos, construimos la realidad y no parece que aprendamos del horror.
domingo, 10 de octubre de 2021
Día Mundial contra la Pena de Muerte
“Toda persona tiene derecho a la vida. Nadie podrá ser condenado a la pena de muerte ni ejecutado.” Se deben respetar los derechos fundamentales, los Derechos Humanos y el valor absoluto y superior de la vida.
jueves, 25 de marzo de 2021
Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Personas Esclavizadas
Durante más de 400 años, más de 15 millones de hombres, mujeres, niñas y niños fueron víctimas de la deplorable trata transatlántica de esclavos, uno de los capítulos más terribles de la historia de la humanidad.
Cada año, el 25 de marzo, el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Personas Esclavizadas ofrece la oportunidad de homenajear y recordar a aquellos que sufrieron y murieron a manos de este brutal sistema de esclavitud. El objetivo del Día Internacional también es generar conciencia sobre los peligros del racismo y los prejuicios en la actualidad.
miércoles, 30 de diciembre de 2020
Tertulias Onda con Café: ONG Bokatas
Finaliza la última Tertulia en Onda con Café del año conociendo a BOKATAS y su trabajo con las personas sin hogar de Madrid. No te pierdas esta interesante labor que ayuda a acercarnos a una realidad tan cercana y lejana a la vez para muchas personas.
Recuerda que ‘Tertulias en Onda con Café’ es un programa radiofónico realizado por Movimiento contra la Intolerancia subvencionado por la Junta Municipal del Distrito de Centro del Ayuntamiento de Madrid,
jueves, 15 de octubre de 2020
Jornada Homenaje Violeta Friedman
Este año se cumplen 90 años del nacimiento de Violeta Friedman y por ello Centro Sefarad Israel y la Fundación Violeta Friedman han preparado una jornada homenaje para recordar su figura el 15 de Octubre.
Ese mismo día se proyectará también en el canal de YouTube de Centro Sefarad-Israel el cortometraje documental “La lucha de Violeta Friedman contra el olvido”, en el que se cuenta su historia de manera cronológica y se realiza un repaso por el histórico procedimiento judicial.
Violeta Friedman nació en una pequeña ciudad de la región de Transilvania llamada Marghita (Rumania) en abril de 1930. De familia judía de origen húngaro, su vida estuvo marcada por la trágica experiencia de los campos de exterminio alemanes, ya que fue deportada a Auschwitz -Birkenau antes de cumplir los 14 años, en marzo de 1944
En la misma noche de su llegada, toda su familia -su bisabuela, sus abuelos, sus padres- fueron enviados a las cámaras de gas por orden de Mengele. Toda su familia excepto su hermana y ella. Violeta estuvo en Auschwitz hasta enero de 1945, cuando fue liberada por las tropas rusas.
Durante casi 40 años guardó silencio, hasta que en julio de 1985 leyó unas declaraciones que Leon Degrelle, ex jefe de las Waffen SS sentenciado a muerte en rebeldía por un tribunal belga pero que encontró asilo en España, realizó a la revista Tiempo. En ellas, Degrelle negaba el Holocausto, ironizaba sobre los campos de exterminio y efectuaba juicios ofensivos de tono racista y antisemita.
Ante aquellos hechos, Violeta Friedman decidió contar su historia y comenzar un largo proceso judicial contra Degrelle. Tras varios años de juicios y procedimientos, llegó la histórica sentencia del Tribunal Constitucional del 11 de noviembre de 1991, consagrando el derecho al honor y a la verdad. Esta sentencia sentó doctrina constitucional y fue la antesala de la reforma del Código penal en materia de racismo.
Violeta Friedmann, fue quizá involuntariamente una de las voces de los que fueron silenciadas o callaron porque habían perdido la esperanza de ser escuchados.
Jueves 15 de octubre
12:00 h. Homenaje a Violeta Friedman.
Podrá seguirse a través del Canal de YouTube de Centro Sefarad-Israel en este enlace
19:00 h. La lucha de Violeta Friedman contra el olvido
Podrá seguirse a través del Canal de YouTube de Centro Sefarad-Israel. Enlace aún no disponible.
La actividad podrá compartirse en redes sociales con el hashtag #VioletaFriedman
viernes, 9 de octubre de 2020
Día Mundial contra la Pena de Muerte
jueves, 3 de septiembre de 2020
Algunos apuntes sobre Tolerancia
La Tolerancia comienza
por aprender a escuchar, a comunicarse, para entender y reconocer a los demás
en su diversidad.
Supone tener
una postura abierta, a otras formas de pensar y a otras concepciones, partiendo
del interés y la curiosidad, sin rechazar lo desconocido.
La Tolerancia
es una actitud positiva hacia los demás, de solidaridad, exenta de todo aire
de superioridad. Por eso debemos partir de la humildad, y reconocer que
ninguna cultura, nación o religión tiene el monopolio de la verdad.
Conlleva un ejercicio de libertad: liberarse de prejuicios, fanatismos o dogmas, que impidan ser dueños de nuestras propias opiniones y conductas.
Pero cuidado, la Tolerancia no se puede confundir con…
“Un
vale todo” que relativice y no
contemple la importancia de la dignidad humana y la universalidad de los
derechos.
Ni reducirse a la “permisividad” desde una posición de superioridad, ya que nadie está
en posición de permitir a otra persona poder elegir como tiene derecho a ser.
Tolerancia tampoco es condescendencia o indulgencia. No significa permitir la injusticia social, como intentan difundir las famosas campañas de Tolerancia Cero.
Todo lo contrario, la tolerancia es una actitud activa de reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los demás. Significa que toda persona es libre de adherirse a sus propias convicciones y acepta que los demás se adhieran a las suyas.
Y es que “las
palabras importan”. Como señala Deborah Tannen. “Aunque creamos que estamos
utilizando el lenguaje, es el lenguaje quien nos utiliza. De forma invisible
moldea nuestro pensamiento sobre los demás, sus acciones y el mundo en
general”.
Por ello, el uso del lenguaje -lo que se dice y se hace al decir y al nombrar el mundo con palabras- es un acto en el que nos tenemos que poner de acuerdo. Así que, para educarnos en el valor de la Tolerancia, la UNESCO declaró sus principios, definiéndola como el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y modo de ser humanos.
miércoles, 2 de septiembre de 2020
Responsabilidades y Deberes Humanos contra la intolerancia, discriminación y delitos de odio
Transitamos por un tiempo histórico caracterizado por una gran mutación en todos los órdenes de la vida.
El pilotaje del mismo no parece visible para el común de la humanidad pues la exigencia de racionalidad al mismo sería una consecuencia frente a las incertidumbres que generan multitud de evoluciones, bien en las comunicaciones, desarrollo tecnológicos, inteligencia artificial, sea en distintos campos y como no, en todos los ámbitos, el político, el económico, el militar, la salud, la seguridad o en cualquier otro, así como en procesos como el desarrollo de la condición humana, el demográfico, el migratorio, en la relación social en todas las dimensiones, en la relación con la naturaleza o en cualquier otro que se establezca en nuestra actual existencia.
En un mundo donde las guerras y el terrorismo de todo tipo bañan el planeta, las enfermedades y los desastres medio-ambientales nos acompañan, donde la injusticia es poliédrica, donde las agresiones a la dignidad de la persona, a las libertades y derechos fundamentales son constantes, la pregunta en quienes buscan respuesta a tanta sin razón, es ¿qué debemos hacer?
Parece que no estaría equivocado defender los avances en todos los campos en términos de valores emanados de la asunción de la dignidad de la persona, es decir de libertad, de igualdad, fraternidad, de justicia, tolerancia, solidaridad, de respeto a la naturaleza, y otros que el ser humano ha situado en su historia como referencias éticas por las que debería transitar la vida para una mejor existencia individual y colectiva.
Esa larga marcha de la existencia humana, tras mucho dolor y sufrimiento, esos avances ético-sociales se han plasmado en fórmulas que no perecen, al revés, cada vez más se tienen como referencia para un orden relacional de hoy en día como son los instrumentos jurídicos de Derechos Humanos que desde 1978 han sido incorporados por la Constitución española.
Aunque no se conocen a fondo y estos son invocados por todos pese a que su violación y perversión se demuestra alcanzable por métodos abruptos o sutiles, su necesaria enseñanza para defender la dignidad humana y los valores que emanan de este principio que ha de referirse a su condición intrínseca de derechos de la persona sigue siendo muy deficitaria.
Parece que asumir su universalidad, indivisibilidad e interdependencia, para todas las personas en todo tiempo y lugar, en conjunto porque todos están situados a un mismo nivel y están unidos por un mismo cuerpo de principios, resulta más que dificultoso. Además son inherentes a la persona e irrenunciables, son inalienables, y deben ser protegidos y respetados por todos, por Estados y toda organización frente a cualquier relativismo cultural, social o político.
RESPONSABILIDADES Y DEBERES HUMANOS
Los derechos humanos, no son solo objetivos reivindicables, también son y han de ser contemplados como mandato universal, como un compromiso a asumir por todos, sean gobiernos, instituciones, empresas o personas, un deber y una responsabilidad exigibles moral y legalmente, como expresa la Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (1998, UNESCO) que en su artículo 29, manifiesta que:
1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas”.
La Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos nos introduce al problema con el que estamos confrontados en la actualidad de las graves violaciones de los derechos y de las libertades fundamentales y su desprecio que continúan ultrajando la conciencia de la humanidad.
El “deber” como obligación ética o moral y la “responsabilidad” como una obligación que tiene fuerza legal de acuerdo con el derecho internacional actual que mandata a la “comunidad mundial” y sus miembros.
Estos miembros son los estados y sus autoridades, las organizaciones intergubernamentales y las no gubernamentales, las corporaciones públicas y las privadas, incluyendo las transnacionales, otras entidades civiles, pueblos, comunidades y las personas en forma colectiva que son los titulares de responsabilidades y deberes colectivos e individuales, les convoca para promover el respeto universal, la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales, significando que “tienen la obligación y la responsabilidad de respetar los de los demás y la obligación de tratar de promover y observar tales derechos y libertades”.
En este mundo que debemos reconocer diverso, donde todos partimos de la igual dignidad de la condición humana, necesitamos una ética compartida, desde la diversidad de los pensamientos morales, que se vea reforzada por una dimensión legal y esto solo lo podremos encontrar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y sus instrumentos jurídicos derivados que están basados en el principio del respeto por la persona desde su asunción esencial de que cada persona es un ser moral y racional que debe ser tratado con dignidad.
Hacer frente a la violencia, a la opresión y explotación, a la degradación del ser humano, de la naturaleza, a la violación y al daño a la integridad moral, al acoso y a la coacción, a la estigmatización y a la hostilidad, al robo y al expolio, a la mentira, falsedad, y deshonestidad, a la cosificación de la persona, a todos los oprobios que enfrentamos en la cotidianidad, requiere de una perspectiva y un conocimiento de las Responsabilidades y Deberes Humanos en las que debe ser educado todo individuo por coherencia en todos los órdenes de la vida.
UN ENFOQUE UNIVERSAL E INTEGRAL
Ninguna persona por su condición humana puede ser víctima de intolerancia, discriminación o delitos de odio y el término condición humana engloba todas sus dimensiones.
Esto es origen étnico, “racial”, territorial o nacional, color de piel, linaje, situación de migrante o refugiado, su sexo, orientación, identidad sexual o género, convicciones religiosas e ideológicas, opinión política, sindical o de otra índole, edad, profesión, condición de nacimiento, persona sin hogar o posición socio-económica o condición social, lengua, identidad cultural y deportiva, su aspecto físico, cultura alimentaria, características genéticas, discapacidad intelectual o física, enfermedad, estado serológico por motivo alguno que radique en cualquier otro factor de significación de las diferentes manifestaciones de la condición humana que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública, así como en la privada.
La intolerancia, la discriminación y los crímenes de odio también han de ser entendidos y asumidos desde una perspectiva histórica, entendiendo que azotan a la humanidad desde sus orígenes.
Y es esencial interpretar la universalidad de la víctima que alcanza a toda persona, en todo tiempo y lugar, y asumir la lucha integral contra la pluridimensionalidad poliédrica de la intolerancia, o sea, en todas sus formas y manifestaciones.
Esto exige una mirada interpretativa de indivisibilidad que es lo que caracteriza la defensa de la dignidad de la persona y los derechos humanos.
No se puede ser antirracista y a la vez practicar antisemitismo; estar contra la homofobia y la transfobia y ser misógino y sexista; denunciar la xenofobia y promover la intolerancia religiosa; denunciar la discriminación por origen étnico y territorial y alentar la hispanofobia; denunciar la discriminación por edad o discapacidad y difundir gerontofobia, luchar contra la pobreza y comportarse con aporofobia; denunciar la intolerancia política y el odio ideológico de una parte y aceptarla o promoverlo contra otra; defender la libertad y la igualdad y por contra estigmatizar a profesionales, sanitarios, periodistas….
Sencillamente, no es ético porque la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales son universales y de ahí emanan nuestros, de todos, deberes y responsabilidades.
En consecuencia es preciso y hay que reiterarlo, que el fin no justifica los medios, que no vale todo y que, desde una perspectiva de responsabilidad, el deber de congruencia es exigible y la respuesta a estas conductas que alimentan la división y el enfrentamiento.
Ya es explicita en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, no deja lugar a dudas al señalar en sus considerando (…) que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, (…) que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias (…), y que en su articulado afirmaba:
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, advirtiendo en su último artículo: “Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”. En consecuencia, se debe adoptar una actitud de integridad en su defensa.
Por el contrario, la lectura de los Derechos Humanos desde la perspectiva de las responsabilidades y deberes exige al Estado, a gobiernos autonómicos y locales, a instituciones públicas y privadas, a partidos, sindicatos, ONG y empresas, a las personas, grupos sociales y a todo el conjunto de la sociedad que deben condenar, rechazar y avanzar en la prohibición de toda propaganda y toda organización, cualquiera que sea su forma o razón, que realice, fomente, divulgue, promueva, justifique o incite a la comisión de acciones discriminatorias, de odio e intolerancia, declarándolas rechazables, en su caso, ilegales y punibles, adoptando las medidas a su alcance, inmediatas y positivas, dentro de la legalidad democrática constitucional, destinadas a eliminar cualquier escenario de indiferencia, permisividad e impunidad y no permitiendo que se promuevan o realicen este tipo de hechos.
Todos deben de comprometerse a adoptar y aplicar medidas legales en todos los niveles de la sociedad encaminadas a promover el entendimiento entre todas las personas y grupos sociales con sus múltiples y diversas identidades, así como a no fomentar, ni incurrir en ningún acto o práctica de intolerancia, odio y discriminación y a velar para que todos actuemos en conformidad con esta obligación.
Y todos deben hacer efectivo su compromiso contra cualquier acto que viole derechos y libertades fundamentales, así como el derecho a pedir a los tribunales reparación justa y adecuada por todo daño del que puedan ser víctimas como consecuencia de tales hechos.
También a impulsar y reclamar a las autoridades democráticas la adopción de medidas inmediatas y eficaces, especialmente en las esferas de la enseñanza, la educación, la cultura y la información para combatir los prejuicios y el adoctrinamiento que conduzcan al desarrollo de actitudes y conductas de intolerancia, discriminación y odio, así como para promover la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y los diversos grupos sociales.
domingo, 23 de agosto de 2020
Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Personas Esclavizadas y de su Abolición
sábado, 22 de agosto de 2020
Día Europeo en conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo
domingo, 9 de agosto de 2020
domingo, 2 de agosto de 2020
Vídeo Genocidio Gitano Nazi. 2 de Agosto
EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL SAMUDARIPEN, PORRAJMOS o GENOCIDIO NAZI DEL PUEBLO GITANO
Samudaripen y Porrajmos son los dos términos que se utilizan habitualmente para denominar el genocidio al que fue sometida la población gitana europea durante el régimen nazi (1933-1945) y que se extendió por 20 países europeos. Descubre que ocurrió en este vídeo, conocer para no olvidar, para un nunca más.







