Hoy es el Día Internacional de la Niña, con esta fecha señalada se quiere fomentar cada año el reconocimiento de los derechos de las niñas y dar a conocer a la opinión pública los problemas excepcionales que afrontan en todo el mundo. Nacer Niña en el mundo sigue significando desigualdad y violencia, así que es el momento de decir BASTA y potenciar un cambio en las siguientes generaciones.
Hoy es el Día Internacional de la Niña, con esta fecha señalada se quiere fomentar cada año el reconocimiento de los derechos de las niñas y dar a conocer a la opinión pública los problemas excepcionales que afrontan en todo el mundo. Nacer Niña en el mundo sigue significando desigualdad y violencia, así que es el momento de decir BASTA y potenciar un cambio en las siguientes generaciones.
El Día Internacional de la Mujer Indígena se conmemora el 5 de septiembre como un homenaje para rendir tributo a todas las mujeres indígenas del mundo, para reconocer los retos que enfrentan y la función clave que desempeñan en sus comunidades como portadoras de las herencias de saberes, conocimientos, prácticas y experiencias de sus pueblos, además de consolidar la paz y su gran conocimiento en prácticas medioambientales sostenibles.
Actualmente se calcula que solo en Latinoamérica existen alrededor de 522 pueblos indígenas y que en total la población sumaría 42 millones de personas. De ese gran número redondo el 59% son mujeres, es decir, más de la mitad; y sin embargo, son el sector más oprimido tanto de la sociedad tribal como de la sociedad en general.
Se estima, que la mujer indígena actualmente sufre una triple discriminación:
La primera se debe solo a su género. La mayoría de los pueblos indígenas son machistas, por lo cual les privan a las niñas su educación e incluso, muchas de las prácticas de apareamiento en algunas de estas culturas contemplan la violación.
La segunda discriminación se debe a su condición de indígenas, muchos países ven al indígena como un ciudadano de segunda clase.
Y la situación empeora con el tercer nivel de discriminación, que es la pobreza, aún en pleno siglo XXI muchas mujeres indígenas no pueden ser dueñas de la tierra donde viven y trabajan, sino que esta pertenece al hombre de la casa, al que deben pedir permiso para trabajarla e incluso tomar lo cosechado.
Un día como hoy de de 1748 nació Olympe de Gouges, seudónimo de Marie Gouze, escritora, dramaturga y filósofa política francesa, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. Como otras mujeres feministas de su época, militó a favor de la abolición de la esclavitud.
El 22 de febrero se celebrará el Día Europeo de la Igualdad Salarial. El objetivo de esta fecha es concienciar para evitar que “continúen las discriminaciones salariales” entre hombres y mujeres en los distintos ámbitos del mercado laboral y es que hoy las mujeres siguen soportando una brecha salarial que es la suma de muchas discriminaciones.
Son 47 los días las mujeres de la Unión Europea (UE) trabajan gratis al año con respecto a los hombres. La brecha salarial disminuye a paso lento y aún es del 13%, es decir, de cada euro que gana un hombre una mujer ingresa 0,87 euros, lo que se traduce en casi mes y medio de trabajo ‘no remunerado’.
Aunque ha habido avances la dinámica actual conduce a que la brecha salarial en España no se cierre hasta el 2046 y en la Unión Europea hasta el próximo siglo.
Hoy celebramos el Día Internacional de la Democracia. La democracia es un ideal que reconoce a cada ser humano igual dignidad y las mismas libertades fundamentales: la libertad de pensamiento, de creencia, de expresión y de circulación.
La democracia no es solo un ideal moral, sino también un principio político y jurídico. La democracia se organiza, se construye y se profundiza gracias a la concesión de derechos políticos que permiten participar en la elaboración conjunta de las leyes e instituciones, gracias a elecciones libres, gracias a los mecanismos de control de los poderes, gracias a una prensa libre y gracias a ciudadanos activos y participativos.
La lucha contra la intolerancia solo puede ser democrática, es decir, en el marco de la legalidad del Estado de derecho, rechazando el uso de la violencia, defendiendo los valores democráticos de igualdad, tolerancia y los universales derechos humanos.
El Día Internacional de la Mujer Indígena se conmemora el 5 de septiembre como un homenaje para rendir tributo a todas las mujeres indígenas del mundo, para reconocer los retos que enfrentan y la función clave que desempeñan en sus comunidades como portadoras de las herencias de saberes, conocimientos, prácticas y experiencias de sus pueblos, además de consolidar la paz y su gran conocimiento en prácticas medioambientales sostenibles.
Las mujeres indígenas custodian las tradiciones y los recursos naturales de sus comunidades, pese a que constituyen uno de los pueblos más vulnerables y marginados del mundo. La pandemia, sumada a la restricción del acceso a su participación, la justicia y a servicios fundamentales como la educación y la atención sanitaria han venido a profundizar la situación de desigualdad estructural y las múltiples formas de discriminación previa que ya sufrían, y que afecta gravemente sus oportunidades y el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones.
A partir de 1992 cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de la mujer afrolatina, afrocaribeña y de la diáspora. Es una fecha que tiene como objetivo visibilizar a las mujeres afrodescendientes y promover políticas públicas que ayuden a mejorar su calidad de vida y a erradicar el racismo y la discriminación.
Hoy conmemoramos la reivindicación de los derechos y la dignidad de la mujer afrodescendiente. Persisten en el siglo XXI múltiples formas de discriminación contra las niñas y mujeres, y estas con frecuencia se agravan cuando las miramos desde la perspectiva étnica; ya es tiempo de acabar contra la violencia racial y la exclusión hacia la mujer afrodescendiente, combatir la intolerancia y los estereotipos.
Rosalía de Castro, Ana María Matute, Teresa de Jesús, Emilia Pardo Bazán, María Moliner, Gabriela Mistral, Rosa Montero, Amudena Grandes, Gloria Fuertes, Dulce Chacón, Matilde Asensi, Dolores Redondo, Edurne Porteña, Elvira Lindo… son los nombres de la lista casi infinita y muchas veces menos visible de escritoras de todos los tiempos y estilos que cada mes de octubre y coincidiendo con el lunes más cercano a la festividad de Teresa de Jesús, reciben desde 2016 un merecido homenaje que une actividades y lecturas.
El Día de las Escritoras está promovido por la Biblioteca Nacional de España, la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias, la Federación Clásicas y Modernas, con la colaboración de CEGAL (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros).
Hoy es el Día Internacional de la Niña, con esta fecha señalada se quiere fomentar cada año el reconocimiento de los derechos de las niñas y dar a conocer a la opinión pública los problemas excepcionales que afrontan en todo el mundo. Nacer Niña en el mundo sigue significando desigualdad y violencia, así que es el momento de decir BASTA y potenciar un cambio en las siguientes generaciones.
Hace más de 130 años, National Geographic se propuso dar voz
a las mujeres y ofrecerles un medio para mostrar su visión del mundo; y lo hizo
con un objetivo simple, pero poderoso: inspirar. Porque toda mujer que persigue
sus sueños tiene un gran poder: conseguir lo que se proponga, pero también
inspirar a otras mujeres, hacerles creer en sí mismas y sentirse capaces de
todo. Por eso, este mes de marzo, el mes de la mujer, National Geographic lanza
la iniciativa Palabra de Mujer buscando inspirar a nuevas generaciones de
mujeres. A través del poder de su palabra, tres mujeres de tres generaciones
diferentes cuentan qué significa ser mujer en sus profesiones, cómo se han
enfrentado a situaciones de género y cómo estas las han motivado a seguir
avanzando en un mundo más igualitario. En Palabra de Mujer se unirán para
compartir sus experiencias y demostrar que, con fuerza y determinación, nada en
el mundo puede pararlas.
Tres historias inspiradoras
Inspirar superando obstáculos, contando historias,
liderando… Hay diferentes formas de inspirar a las nuevas generaciones, y solo
hace falta una mujer para conseguirlo. National Geographic da voz a estas
mujeres como homenaje a las muchas otras que las precedieron, buscando alentar
a las generaciones futuras a seguir este camino de cambio. Porque aún hay mucho
que decir en la igualdad de género. Y es un compromiso de todos.
El 20 de febrero celebramos el Día Mundial de la Justicia Social. Un día que no recuerda que la justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro los países y entre ellos. Defendemos los principios de justicia social cuando promovemos la igualdad de género, o los derechos de los pueblos indígenas y las personas migrantes. Promovemos la justicia social cuando eliminamos las barreras que enfrentan las personas debido al género, la edad, el color de piel, la etnia, la religión, la cultura o la discapacidad.
El 11 de febrero de 1990, Nelson Mandela recupera la libertad que le había sido arrebatada 27 años atrás. Sus primeras palabras al salir de prisión son oídas por más de cinco mil personas que se congregan en la plaza del Ayuntamiento de Ciudad del Cabo (Sudáfrica):
‘Os saludo en nombre de la paz, la democracia y de la libertad. Hoy estoy aquí no como profeta, sino como vuestro humilde servidor. Vuestros sacrificios heroicos lo han permitido’.
La educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva.
La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de enero Día Internacional de la Educación, en celebración del papel que la educación desempeña en la paz y el desarrollo.
Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niñ@s, personas jóvenes y adultas.
En la actualidad, 262 millones de niñ@s y personas jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de niñ@s y adolescentes no pueden leer ni manejan los rudimentos del cálculo; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria baja y unos 4 millones de niñ@s y personas jóvenes refugiadas no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.
El 19 de Octubre se celebra este año el #DíadelasEscritoras para reivindicar y visibilizar el papel de la Mujer en la literatura ayer y hoy, y desde luego desde MCI nos sumamos con este programa especial, siempre luchando por la la igualdad de derechos y contra el machismo en todas sus manifestaciones y en todos los ámbitos.
Esta semana, el 19 de octubre conmemorábamos el Día de las Escritoras para visibilizar el trabajo, muchas veces desde el anonimato, de muchas mujeres que nos han dejado un gran legado con sus letras. Actualmente son muchas las escritoras destacadas que pueblan las bibliotecas con títulos reconocidos a nivel mundial. Pero si nos remontamos a nuestra historia, nos encontramos desde pseudónimos hasta persecuciones que enturbian la historia de la literatura en femenino. Os dejamos este interesante artículo de La Poderío que se remonta a la época de Al Ándalus.
Cuando te enteraste de lo mucho que te quiero y supiste el lugar que ocupas en mi corazón, y cómo me dejaba arrastrar por el amor, sumiso, Yo, que a nadie más que a ti consentí que me arrastrara, Te alegraste de que el sufrimiento cubriera mi cuerpo y de que el insomnio pintara de negro mis párpados. Pasa tus miradas por las líneas de mis cartas y verás mis lágrimas mezcladas con la tinta. Cariño mío: mi corazón se deshace De quejarse tanto a un corazón de pura piedra. Wallada bint al Mustakfi
Foto: María de la Cruz.
Hay un desván en el olvido donde la oscuridad es más oscura que las alas de los cuervos. Un agujero negro en la memoria donde no alcanza la luz porque alguien cerró la puerta al recuerdo. Una cueva en el corazón donde se confinó el dolor por la ausencia de las mujeres en los libros de historia. Pues muy lejos de allí, en el rincón más desatento y profundo de ese desván que casi nadie conoce, todavía esperan las mujeres de Al Ándalus a que abran la puerta.
De niño soñaba con ser escritor. En verdad, todavía lo sueño para sentirme niño. Apenas tenía ocho años y ya mataba las tardes mal juntando letras en el patio de mi abuela, rodeado de macetas y paredes encaladas, de aromas y colores, siempre limpio y fresco, utilizando como plantilla “Las moradas” de Teresa de Jesús, escritas cuando aún era maldita y no santa. Sobra decir que no alcanzaba a entender un átomo de la trascendencia espiritual que contenían sus embriagadas palabras. Me limitaba a copiarlas cambiando algunas con la misma ignorancia de quien sustituye una epigrafía de la Alhambra por un azulejo de su cuarto de baño.
Con el tiempo, leyendo a Luce López-Baralt, aprendí que la mística cristiana que persiguió la Inquisición bebía del mismo manantial que el sufismo islámico que persiguieron los ulemas. Todos los fundamentalismos carecen de fundamento. Y todos, sin excepción, confunden el amor propio con el odio ajeno. ¡Cómo no iban a perseguir los que rechazan al otro por distinto a quienes veneramos al amante en cualquiera de sus manifestaciones y formas!
Foto: María de la Cruz
Tampoco supe darme cuenta entonces que los protagonistas de mis libros escolares de literatura eran abrumadoramente hombres que escribían en castellano. Aun así, en un gesto de rebeldía inconsciente, tomé como referencia para aquellos poemas infantiles a la primera mujer que aparecía en sus páginas con nombre propio: “La flamenquísima y enduendada santa Teresa de Jesús”, como la describía Federico García Lorca, “flamenca no por atar un toro furioso y darle tres magníficos pases, que lo hizo, ni por presumir de guapa delante del pobre fray Juan de la Miseria, ni por darle una bofetada al nuncio de Su Santidad, sino por ser de las pocas criaturas cuyo duende la traspasa con un dardo, queriendo matarla de puro amor por haberle quitado su último secreto expresivo: el puente que une los cinco sentidos con ese centro en carne viva, en mar vivo, del Amor vivo libertado del Tiempo”.
«Consideradas como analfabetas para los estúpidos ilustrados que confunden conocimiento con erudición, pero cultísimas para el pueblo que custodia el saber y el sentir en las bibliotecas de la sangre y del alma».
El mismo centro al que siguieron cantando durante siglos otras mujeres como la Serneta o la Niña de los Peines, igual de extasiadas y Flamencas, demostrando que aquellos versos de plata y vino que hilvanaban los corazones del Amante y del Amado pertenecían a las gargantas de todas las mujeres que desafiaron al olvido. Consideradas como analfabetas para los estúpidos ilustrados que confunden conocimiento con erudición, pero cultísimas para el pueblo que custodia el saber y el sentir en las bibliotecas de la sangre y del alma.
A menos que me falle la memoria, no recuerdo otro nombre de escritora que le precediera. Pero las hubo. Desterradas de los libros de historia por la misma razón que intentaron extrañarlas de la tierra donde parieron a sus hijas y nacieron de sus madres. Condenadas al ostracismo por ser mujeres, con el agravante añadido de no ser hijas legítimas de la conquista. Malditas por gitanas, por negras, por esclavas, por marranas, por moriscas, por herejes, por distintas. Y extranjerizadas en su propia matria por haber cometido el delito de rezar a un dios equivocado y escribir en una lengua equivocada. A pesar de todos los esfuerzos del poder patriarcal del nacionalcatolicismo por enterrarlas en el desván más oscuro del olvido, se salvaron gracias a la luz de sus poemas.
Foto: María de la Cruz.
Al igual que ahora, no hubo una mujer en Al Ándalus. La diversidad étnica, religiosa, jurídica, social o cultural nos impide esbozar un modelo único de la condición femenina andalusí. Además de las diferencias lógicas en cada momento histórico durante su vigencia política, existieron tantas mujeres en Al Ándalus como nativas conversas, mozárabes, judías, ricas y pobres, esclavas y libres, esposas y concubinas, santonas y paganas, de las ciudades y de las alquerías, negras, blancas o bronces. Y cada una distinta de las demás con su universo dentro. A diferencia del resto de la Europa medieval, con todos los reparos ciertos que podamos hacer a la sociedad patriarcal y a la carencia de una verdadera emancipación, en Al Ándalus existieron mujeres sabias, maestras de maestros, escritoras, médicas o astrónomas. Aunque se contaron por miles, desgraciadamente, las escasas fuentes clásicas que nos quedan sólo constatan 116, de las cuales 35 eran poetas que nos legaron poco más de cien poemas. Sé que es ridículo para la enorme aportación vital y cultural de las mujeres andalusíes. Pero constituye un oasis luminoso en el océano de sombras de la mujer medieval europea. Y lamentable, incomprensible y vergonzantemente desconocido en España y Andalucía.
«Siempre me emociona reivindicar que los versos de Hassana contra una injusticia perpetrada por el gobernador de Elvira ejercieron de altavoz del pueblo».
Quizás las más nombradas sean Rumaykiya, esclava del rey de Sevilla al Mutamid, que tras enamorarse perdidamente de ella en Silves la hizo su esposa legítima con el nombre de Itimad, hasta su muerte en el destierro de Agmat. Blas Infante descubrió sus tumbas y les dedicó una obra de teatro que prohibieron representar en los años 20 por “islamista”, reparándose la herida hace apenas unos años. O la cordobesa Wallada, amante de sus amantes, inaccesible y libre, de la que mi amiga del alma Matilde Cabello escribiera una bellísima novela. Si de Wallada sólo conservamos nueve poemas, pocos más han llegado a nuestros días de Sara al Halabiyya y Hafsa al Rakuniya. Salvo el maravilloso caso de la recitadora de versos analfabeta de Vélez al Ballisiyya, la mayoría de nuestras poetas fueron mujeres hurras o libres que accedieron a las fuentes del saber y de la literatura por su pertenencia a familias nobles de hombres acaudalados, juristas o incluso de la propia corte, como las princesas Tamina, Umn al Kiram, Butayna o la misma Wallada. Por esa razón, no debiera sorprendernos que la temática de sus poemas estuviera más cerca del panegírico político que del canto a Dios o al amado. Dicho esto, siempre me emociona reivindicar que los versos de Hassana contra una injusticia perpetrada por el gobernador de Elvira ejercieron de altavoz del pueblo.
Pero sus cotas más elevadas y revolucionarias las encontramos en los poemas sobre los celos hacia otras mujeres libres o esclavas; a las borracheras de amor y vino con sus amantes, fueran hombres o mujeres; a sus cartas de reproches y odios; a las sátiras contra los desprecios recibidos y a las fajr o autoalabanzas por los desprecios propios; a los versos en los que describen al detalle actos sexuales en plena madrugada… Nada de esto se estudia en nuestros libros de texto donde casi nada se estudia de Al Ándalus. El doble silencio sobre unas mujeres que hicieron historia nos exige redoblar nuestras voces para que vuelvan a ser admiradas. Algún día se estudiará en Andalucía con naturalidad y como nuestros “El collar de la paloma” de a Ibn Hazm o “Fuente de Vida” de Ben Gabirol. Y ese día con el que sueño, espero que ocurra lo mismo con los poemas de Wallada o con los de su discípula Muhya Bint at-Tayyaní, hija de un vendedor de fruta, que entre la admiración y el odio escribió estos versos sobre su maestra, ejemplo de una luz y de una libertad sin parangón en la Europa medieval:
Wallada ha dado a luz y no tiene marido,
se ha desvelado el secreto, ha imitado a María mas la palmera que la virgen sacudiera para Wallada es un pene erecto.
Con motivo del 11 de Octubre, Día Internacional de la Niña, desde Movimiento contra la Intolerancia hacemos un nuevo Especial Radiofónico en Onda Verde, donde hablamos y analizamos la situación de las Niñas y las Adolescentes, de lo que significa ser Niña Hoy. ¿Nos acompañas?
Hoy es el Día Internacional de la Niña. Con este Día Internacional se quiere fomentar cada año el reconocimiento de los derechos de las niñas y dar a conocer a la opinión pública los problemas excepcionales que afrontan en todo el mundo.