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viernes, 5 de mayo de 2023

78 años de la liberación de Mauthausen-Gusen

 

Fotografía: Cordon Press

El 5 de mayo de 1945, un patrulla aliada encontró por azar el campo de concentración nazi Mauthausen-Gusen, ya abandonado por los alemanes, donde 4.816 españoles estuvieron recluidos.  La Historia nos avisa. Hoy, en su memoria, tenemos la oportunidad de recoger el testigo, recordarlos para no olvidar su historia y que su sufrimiento no resulte en vano.



martes, 28 de abril de 2015

España reconocerá por primera vez a los españoles presos en campos nazis


ELDIARIO.ES- La Comisión Constitucional del Congreso ha aprobado este martes por unanimidad una proposición no de ley que insta al Gobierno de Mariano Rajoy a reconocer como "héroes de la lucha por la libertad" a los españoles --principalmente republicanos que emigraron como consecuencia de la Guerra Civil-- que fueron hechos prisioneros por los nazis y estuvieron en campos de concentración como el de Mauthausen, de cuya liberación se cumplen 70 años el próximo día 5 de mayo.
En concreto, la iniciativa aprobada emplaza al Gobierno a convocar un "solemne acto de homenaje, personal y colectivo" a los españoles que sufrieron la reclusión a manos de los nazis, que sirva como "reconocimiento y reparación moral", y ensalce "su legado de dignidad y de valentía" y "su innegable condición de héroes de la lucha por la libertad y las víctimas del totalitarismo". Un reconocimiento por el que llevan años luchando las asociaciones por la memoria histórica.
En ese evento debería entregarse a los supervivientes una condecoración oficial que acuerde concederles con anterioridad el Consejo de Ministros. El Congreso llama así al Ejecutivo a hacer lo mismo que hizo el pasado mes de marzo el Gobierno francés, que concedió la Legión de Honor a los ciudadanos de nacionalidad española que siguen vivos y fueron recluidos en Mauthausen
Los socialistas explican en su texto que el campo de Mauthausen estaba dividido en cuatro subcampos, uno de los cuales, el de Gussen, es popularmente conocido como 'el campo de los españoles' por la notable presencia de los mismos entre sus prisioneros, ya que se calcula que por allí pasaron más de la mitad de los casi 10.000 españoles que fueron enviados a campos de exterminio.

Franco no les reconocía como españoles

En concreto, entre 1940 y 1945, hubo en el campo cercano a Linz  7.532 hombres, mujeres y niños españoles, de los que fallecieron unos 5.500 como consecuencia, la mayor parte, de los trabajos forzados en régimen de esclavitud, las deplorables condiciones sanitarias, las enfermedades, el hambre, pero también algunos fueron fusilados, gaseados, apaleados y ahorcados.
En un primer momento, estos españoles eran parte de los 9.000 republicanos deportados que habían cruzado a Francia en los últimos meses de la Guerra Civil, luego formaron parte del Ejército francés y llegaron a Mauthausen tras haber pasado por algunos campos de prisioneros de guerra. Después, sobre todo desde 1943, fueron apresados por su participación en la Resistencia francesa y hubo un tercer grupo, integrado por civiles en el que había mujeres y niños, procedentes de los campos de refugiados del Sur de Francia.
Todos ellos, según relata el PSOE, acabaron en Mauthausen por decisión de las autoridades nazis, españolas y del Gobierno de Vichy de "exterminarles, dejando de considerarles prisioneros de guerra y pasando a ser considerados apátridas".

"Los españoles antifascistas os saludan"

"Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras", rezaba la pancarta con la que los supervivientes españoles recibieron a los soldados que liberaron el campo. De allí salieron 2.335 españoles vivos de los que hoy sólo sobreviven unos 25.
Estos compatriotas fueron los únicos supervivientes del campo que no fueron recibidos como héroes en su país, habida cuenta de que en España gobernaba Franco, pero sí han tenido reconocimientos en otros países europeos, como Francia, donde reside la mayoría y cuyo gobierno les concedió la nacionalidad y el pasado mes de marzo aprobó concederle la Legión de Honor a los que continúan con vida.
El PSOE recuerda que el primer homenaje oficial que recibió este grupo de españoles fue en 2005 cuando el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, viajó a Mauthausen y visitó el monumento que recuerda a los 5.000 que murieron entre sus muros.
A su juicio es "inexcusable" que una década después, con motivo de los 70 años de la liberación del campo, se produzca un reconocimiento específico de este colectivo que sirva, además, "para mantener viva la memoria de aquellos deportados luchadores por la libertad".

Mañana, debate en el pleno

Y el recuerdo a los presos españoles de los nazis estará presente también en el Pleno del Congreso de este miércoles, cuando ERC reclame al Gobierno, a través de una interpelación, que aproveche este aniversario para "cerrar oprobios y reparar de forma definitiva a las víctimas" españolas que fueron asesinadas por los nazis en distintos campos.
En el texto de su iniciativa, que dará lugar a una moción que se votará ya en plena campaña electoral de las elecciones locales y autonómicas del 24 de mayo, los independentistas catalanes exigen que el Estado español pida perdón a este colectivo, "dilucide sus responsabilidades" por las penurias a las que fue sometido y repare las consecuencias derivadas del exilio republicano.

jueves, 23 de abril de 2015

Sevilla 1937: mano de obra esclava para canalizar las aguas fecales de la alta burguesía


MARIA SERRANO. DIARIOANDALUCES.ES- Hay aún lugares de la memoria sin ubicar en el mapa, como los desconocidos campos de concentración franquistas. Hoy día no queda apenas rastro ni marca de uno de los primeros que se construyeron en la ciudad de Sevilla, en 1937, y que se conoce como El Colector, donde llegaron a concentrarse más de 900 presos del régimen. Elegidos a dedo, obligados a trabajar largas horas como mano de obra esclava y durmiendo en barracones de malísimas condiciones, estos republicanos dedicaron largas horas de condena a la construcción de una complicada tubería que traspasara las aguas residuales del recién creado barrio de Heliópolis al otro lado de la Dársena del Río Guadalquivir, a partir de una orden municipal en plena guerra civil.

UN CONCURSO MUNICIPAL

Cecilio Gordillo, representante del grupo de Memoria Histórica de CGT Andalucía, rememora cómo aquella obra fue puesta en marcha por el mismísimo Ayuntamiento de Sevilla. “El alcalde Ramón de Carranza plantea una problemática que hay en el barrio de Heliópolis, que se crea durante la exposición universal de 1929, y es que todas las aguas residuales de esta zona vertían directamente a la dársena de este río, lo que convertía en un problema de salud muy grande para este nuevo barrio donde vivía la alta burguesía y los dirigentes del nuevo orden”, aclara. La empresa ganadora de este concurso fue Entrecanales y Távora, cuya parcela fue vendida posteriormente a Acciona.

La superposición de distintos mapas de la época con la actual posición ha permitido dar a conocer la ubicación exacta del campo, en el antiguo cauce del río Guadaíra, al lado del margen izquierdo de la Corta de Tablada, junto a la zona del Quinto Centenario.

Esta compañía sevillana, con instalaciones en el Puerto, habla con el alcalde de la ciudad para comunicarle que no encuentran suficiente mano de obra para iniciar la obra, por lo que Carranza decide acudir hasta las prisiones más cercanas para elegir a dedo a los trabajadores restantes.

Gordillo apunta que los jefes de obra se acercaban a las prisiones a la búsqueda de carpinteros, albañiles, encofradores… “Ninguno de ellos era libre de elegir su destino, aunque siempre preferían optar por la redención de penas por trabajo que quedar largos años encerrados en una celda”. El campo estaba listo para recibir a presos cinco meses antes de la aprobación de la orden del Ayuntamiento, que regulaba la apropiación de mano de obra barata por parte de empresas privadas.

Este fue el método de selección de los primeros 250 trabajadores del campo de El Colector. El estudio realizado por el grupo de Memoria Histórica de la CGT apunta que “esa cantidad de presos llegó a triplicarse durante el tiempo que permaneció utilizándose el campo. Incluso la procedencia de estos presos fue variando. Si en principio eran del área más cercana, con el tiempo fueron llegando de Cataluña, Aragón, Galicia y Valencia”. A pesar de que la actividad del campo comenzó el 7 de julio de 1937, la conocida “redención de penas por el trabajo” no fue aprobada por el gobierno franquista hasta octubre de 1938, siendo el ayuntamiento de Sevilla, con la mano de Queipo de Llano de por medio, uno de los primeros beneficiarios en estas prácticas con los presos del régimen.


La ubicación del campo siempre estaba muy cercana a la zona de barracones en la que vivían los presos, en una situación de semiesclavitud. “Hacinados en literas, sin apenas espacio, vivían en una especie de fuerte que se encontraba a escasos metros de la obra que estaban realizando muy cerca del río”, apunta Gordillo. Hoy aquella zona ha sido reconvertida en un parque municipal y en los años 70, las escombreras de aquella gran obra sirvió de escondite al mismísimo Lute para ocultarse de las autoridades tras su fuga del Penal del Puerto de Santa María.

BAJO LAS IDEAS DE ASESORES NAZIS

Los documentos encontrados en el Archivo de la Autoridad Portuaria de Sevilla incluyen una información exhaustiva de cómo se distribuían los espacios dentro del campo, que había sido construido gracias a la ayuda de asesores nazis que daban a conocer las futuras ideas que tenían previstas para sus propios campos de exterminio . En torno a un patio central en forma de rectángulo se ubicaban los espacios destinados a servicios concretos de los oficiales, la tropa encargada de la vigilancia del campo, oficinas y enfermería, dormitorios para los presos encargados de la ejecución de las obras, comedores de jefes y reos, cocina y capilla, aseos, lavaderos, garaje y almacenes.

El coste de este campo, construido por el ingeniero Jesús Iribas, fue de 155.520,61 pesetas, una cantidad importante para la época. Sin embargo, la cifra final ascendió a 182.543,38 al introducir materiales como la teja árabe y «juncos» del Guadaira, que se encontraba muy cerca de la zona.

Actual parque donde se ubicaba el Campo del Colector /M.A
Actual parque donde se ubicaba el campo. // M. A. Molina
El campo de El Colector finalizó su actividad en octubre de 1939, convirtiéndose en la prisión habilitada de Heliópolis, hasta 1941. Cercado de alambradas, tal y como apuntan los documentos, los batallones de presos siguieron ubicándose en zonas cercanas de la ciudad para construir nuevas obras como la presa de la Torre del Águila en Utrera o el Canal de los Presos del Bajo Guadalquivir.
A pesar de las reuniones mantenidas con el gobierno local del PP, el grupo de Memoria de la CGT no ha conseguido ni que una pequeña placa rinda homenaje a los trabajadores de El Colector bajo una expresión tan incómoda como el de “campo de concentración”.