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lunes, 10 de marzo de 2025

8M. Coordinara contra el Antisemitismo

 

En este Día de la Mujer de 2025, somos muchas las que volvemos a sentirnos desamparadas y solas en la lucha por la justicia y la equidad. La legalidad, lejos de protegernos, sigue fallando en prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en todo el mundo.

Hoy queremos recordar tres nombres: el de una madre llamada Shiri Bibas y sus dos hijos, Kfir y Ariel. Una madre joven, su bebé y su hijo de cuatro años, secuestrados por la organización terrorista Hamás y asesinados salvajemente en cautiverio. Su tragedia es parte de un pogromo antisemita y misógino en el que mujeres israelíes en su mayoría  —judías, musulmanas y cristianas— fueron secuestradas, violadas, mutiladas y, en muchos casos, asesinadas. Sin embargo, frente a esta atrocidad, la respuesta de la comunidad internacional y de la mayor parte de organizaciones feministas fue el silencio deliberado, aumentando con ello, si cabe, el sufrimiento de las víctimas y sus familias.

En este Día Internacional de la Mujer, queremos que quede constancia de que nosotros SÍ RECORDAMOS a todas esas mujeres que fueron asesinadas, violadas, secuestradas y torturadas por las organizaciones terroristas Hamás, Yihad Islámica y civiles gazatíes en la abominable masacre antisemita del 7 de octubre de 2023, así como el horror sufrido por sus hijos y familiares. Recordamos también a los españoles asesinados en la masacre Maya Villalobo e Iván Illarramendi, quemado vivo. Anhelamos una paz justa en toda la región.

Exigimos a las organizaciones feministas que rompan su silencio atronador ante estas barbaries, tal como deberían hacerlo frente a la opresión que sufren las mujeres bajo el integrismo yihadista en Irán, Afganistán y otros países. Su lucha no puede reducirse a propaganda ni a gestos vacíos; debe traducirse en acciones concretas que ayuden y apoyen también a estas mujeres. Es imprescindible abordar de manera transversal problemas como la trata de personas, las redes de prostitución, la violencia urbana y las agresiones a migrantes indefensas. Solo así podremos construir un movimiento feminista verdaderamente inclusivo y efectivo.

Expresamos nuestra solidaridad con esas mujeres iraníes, afganas y de cualquier lugar donde el fanatismo religioso integrista las oprime día a día, cercenando su libertad con la imposición férrea de un patriarcado implacable. Aspiramos a un mundo en el que mujeres y niñas puedan vivir en libertad, dignidad e igualdad.

Consideramos que es momento de una reflexión profunda y colectiva sobre el feminismo hegemónico y su discurso tendencioso, que ha condicionado la agenda pública, ha generado división y ha propiciado una reacción hostil en las nuevas generaciones. La construcción del discurso y su contenido son esenciales, por ello, necesitamos trabajar por un feminismo libre de tendenciosidad, que avance sin criminalizar ni victimizar, pero que sea implacable contra cualquier forma de misoginia y machismo.

Reconocemos la labor de organizaciones civiles como el Movimiento contra la Intolerancia, donde se sigue trabajando activamente contra los delitos de odio, impulsando programas para identificar y combatir la violencia motivada por misoginia. Su labor se alinea con una trayectoria de décadas, puesto que en 1997 esta organización ya ejerció la acusación popular en el caso de Beatriz Agredano, secuestrada, violada y asesinada en Madrid.

Defendemos activamente la causa de un feminismo universal ciudadano, que abraza las ideas de la libertad y la igualdad, alejado de cuestiones identitarias que nada tienen que ver con la lucha sin cuartel contra el machismo y la misoginia.

Dentro de nuestra Coordinadora, rechazamos todas las formas de totalitarismo, ya sea en forma de nazismo, comunismo, fascismo, yihadismo o cualquier ideología que niegue la libertad individual.

Hoy más que nunca, recordemos las palabras de Clara Campoamor, artífice del voto femenino en España: «La libertad se aprende ejerciéndola». ¡Hagámoslo!

COORDINADORA ESTATAL DE LUCHA CONTRA EL ANTISEMITISMO


miércoles, 13 de noviembre de 2024

El nueve de noviembre es cualquier día: «La Judeofobia inmanente: de la Kristalnacht al 7 de Octubre»

Nunca se fue. El mal absoluto, parece sempiterno, con sus nudos de rencor y exterminio, sigue ahí. En estos días, la memoria sufre ante el afán de transitar, ¡otra vez!, el camino antisemita de la Kristallnacht. El pogromo de la arianización que abrió una infinitud infernal para los judíos de Europa: der Judenfrei. El río de sangre hirviendo anunciado por Dante. Es preciso recordarlo.

Un latido de odio que continúa anidado en un fanatismo extremo.
Por eso, desde entonces, «el nueve de noviembre es cualquier día»

También el 7 de octubre de 2023, en las tierras de Israel, en los corazones de los judíos de todo el mundo, entre los defensores de la libertad y la democracia, en las sociedades libres occidentales. Hace días, la furia se desplegó, ¡otra vez!, sobre las calles de Ámsterdam, ante la pasividad institucional incapaz de contener una noticia avisada. Una vergüenza para la casa real de Orange-Nassau.

Por eso, repetimos: «el nueve de noviembre es cualquier día».

Una tesitura de siglos en las antiguas esquinas de las calles de Occidente que muestra sus costuras rotas. El viejo problema de nuevo.

El antisemitismo judío a través de los tiempos. La base de la segregación social judía por sus convicciones de pueblo monoteísta, su torá, sus tradiciones. No importa el instante preciso del inicio de un sufrimiento de siglos: la segunda caída del Templo, los avatares medievales, desde san Agustín a las tesis de Lutero. El destierro judío, la mística religiosa, la diáspora. Una condena a la migración perpetua, a la idea medieval del judío errante originada en Paris allá por 1229. La mitomanía rediviva del siglo XIX que devino en criminal.

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jueves, 10 de octubre de 2024

7 de octubre. Una Masacre que nunca se debe olvidar

Pese a los esfuerzos del régimen teocrático de Irán, del islamismo yihadista, de ese izquierdismo antisemita mundial y del lobby en medios que apoya, primero ocultar la masacre terrorista de Hamas del 7 de octubre que desencadenó la guerra y después falsear la realidad invirtiendo la situación para situar a Israel en el exclusivo origen de la actual confrontación, la realidad de los hechos se impone.

Hemos conocido el alcance y naturaleza del mayor pogromo antisemita desde el Holocausto, la más bárbara, cruel y extensa acción criminal alentada por el odio antisemita a gentes que residían pacíficamente en Israel.  No fue un ataque terrorista, fue una masacre contra un festival de Paz con 393 asesinados y decenas de heridos; masacraron kibutz del sur de Israel  con personas pacíficas que daban trabajo a gazatíes, asesinaron a 1200 seres humanos, entre ellas decenas de extranjeros, muchos iberoamericanos (argentinos, chileno, norteamericanos, españoles, colombianos) y de otros países; secuestraron a 251 ciudadanos de los que solo volvieron 116 y 101 aún permanecen secuestrados, no se sabe si vivos o muertos.

Degollaron, cortaron senos y brazos, piernas, despedazaron cuerpos, violaron a mujeres, mataron a bebes y ancianos, los quemaron, cometieron monstruosidades sin límites, todo lo que pudieron frente a la pequeña resistencia que apostaba por la huida; no había ejército porque nadie esperaba tal crimen de lesa humanidad, hoy glorificado por quienes lo consideran un acto de “Resistencia”. Pero hay más de 200,000 imágenes que lo atestiguan, la mayoría de los propios terroristas de Hamas que las publicaron  vanagloriándose de su inhumanidad al  asesinar judíos. Y hay más de 200 testimonios de sobrevivientes. Esa es una verdad que por mucha propaganda antisemita que se difunda, no se podrá ocultar.

La catástrofe de ese mismo día donde participaron más de 3000 salvajes sedientos de sangre con lanzamiento de varios miles de cohetes fue acompañada de un ataque de Hezbollah en el Norte de Israel con drones y misiles al día siguiente, desde día 8, que ha continuado hasta hoy. Son 9500 los artefactos que ha lanzado, matando a niños drusos en Israel, a vecinos y provocando un desplazamiento de más de 60.000 personas. Y también fue acompañada el mismo día la masacre por convocatorias en diversas ciudades occidentales contra el “genocidio” del pueblo palestino, cuando el ejército  no realizaba más labor que recoger muertos y heridos, evaluar lo sucedido y prepararse a una intervención que tardo 12 días en llegar, mientras los amigos de los terroristas festejaban la masacre. La sincronización de las acciones debemos situarla en el pensamiento.

Declarada la guerra contra Hamas que seguía lanzando cohetes desde emplazamientos donde se utilizaban “escudos humanos” gazatíes, comenzó la campaña de mentiras, desinformación y odio antisemita jamás vista. Cohetes de Hamas defectuosos que mataban a los propios palestinos y se acusaba a Israel, avisos de evacuación a población gazatí mediante llamadas y pasquines que no se realizaban por amenazas de Hamas y asesinatos a los propios palestinos que no obedecían a la organización terrorista; el control por Hamas de la ayuda humanitaria, su infiltración en la UNRWA incluida gente que participo en el ataque. Todo dió igual, la orquestación de la campaña antiisraelí estaba en marcha a nivel mundial, estamos ante el antisemitismo global.

Tras la guerra en Gaza llegó el Líbano con Hezbollah. Una guerra que nadie deseaba, salvo Irán y sus organizaciones satélites que construyeron un anillo de fuego atacando Israel por 7 frentes; a los mencionados se unieron los houties del Yemen, las milicias chiíes de Irak y Siria y el yihadismo en Cisjordania. Un pulpo iraní con muchos brazos y llegó el terrorismo en occidente. Un episodio tapa otro, pero siempre la misma propaganda que contrasta con la no implicación en la contienda de países árabes como Jordania, Egipto, Arabia, Marruecos y sobre todo con su separación de la estrategia iraní de romper los acuerdos de Abraham por la paz y seguridad en la región, algunos incluso ayudando a Israel a neutralizar misiles en los ataques iraníes.

Sin embargo, la fabricación de mentiras es continua y cumple una labor estratégica. Desde unas cifras no verificada de muertos en Gaza cuya única fuente es Hamas que se repite sabiendo su no veracidad, hasta el mantra  falsario del “genocidio” en contraste con corredores humanitarios y vacunación,  o de la “matanza indiscriminada de civiles”, cuando es imposible encontrar una confrontación bélica con más alto nivel de selección de objetivos,  sean hacia los túneles financiados y construidos con cientos de kilómetros o  sea preavisando para evitar dañar a escudos humanos colocados en lanzaderas, algo considerado crimen de guerra, como también lo son cada cohete lanzado a población civil por Hamas, por Hezbollah y por el entramado iraní, con independencia de que  lleguen a su objetivo o no,  por ser neutralizados por la eficaz defensa israelí.  La propaganda antisemita siempre sigue su camino.

Otros eslóganes expandidos por el yihadismo con la complicidad de sus asociados en occidente, son aquellos como “Desde el Rio hasta el mar, Palestina vencerá”, eslogan de exterminio creado por las organizaciones terroristas que en sus cartas fundacionales muestra su vocación de origen genocida por querer eliminar a Israel y que sus partidarios occidentales justifican por un supuesto colonialismo que niega el reconocimiento del derecho a su existencia desde 1948 por la ONU. Una institución hoy y sus agencias, con marcado sesgo antiisraelí. Al igual que solicitar unilaterales “embargos de armas” a Israel, pero no a Irán y a sus proxys terroristas, o sea impedir el derecho de autodefensa.  Esto no es un sincero discurso pacifista. Y si es propio de la enfermedad del odio antisemita.

Solidaridad con el pueblo palestino claro, porque sufre la opresión de las propias organizaciones islamistas contrarias a su libertad, y siempre pero no acosta de mentir sobre la realidad. La izquierda antisemita e identitaria dice que hay apartheid racista, pero en ningún país de la región se respetan más derechos a la población de árabe, el 21%, que en la democracia liberal de Israel. Y sino que pregunten a las mujeres y su sufrimiento de lapidación por negarse a llevar el velo o a los homosexuales que Irán cuelga en grúas durante partidos de futbol.

Las mentiras son continuas, favorecen el discurso de odio y los crímenes terroristas antisemitas a nivel mundial, aunque estos comenzaron con anterioridad como lo demostró la barbarie en la AMIA en Buenos Aires, en Bataclan en París o en Atocha en Madrid, entre muchos otros. Y muy graves las justificaciones de la presencia de estos grupos en diferentes países de América Latina, así como el apoyo publico de autocracias y dictaduras, con Nicolas Maduro a la cabeza, como Rusia Turquía, Sudáfrica, además de Venezuela.

La Paz en libertad y seguridad es posible pero siempre con la liberación de rehenes, si Hamas depone las armas, si se retira de la frontera norte Hezbollah y se respeta el retorno a sus casas de los desplazados israelíes. Ese sería el camino para el final de la confrontación bélica. Pero no con la eliminación de Israel. Y a reconstruir Gaza como se hizo en Europa, pero sin amenazas y menos la nuclear, como lanza el régimen de los ayatolas. Nos duele el sufrimiento de los pueblos israelíes y palestino, pero los responsables directos del horror son las organizaciones del terrorismo yihadista y todos los que mueven este escenario de dolor.

Mientras tanto, hay que preservar la memoria, en el dolor y con resilencia, con las víctimas, contra la cultura de la muerte y de la violencia pero sobre todo con esperanza porque el horror no tiene futuro. El 7 de octubre se cometió una masacre que, al igual que el Holocausto, nunca se debe olvidar.

Esteban Ibarra

Presidente de Movimiento contra la Intolerancia