El 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano en todo el mundo (International Roma Day), para recordar la historia del pueblo gitano y rendir homenaje a las víctimas gitanas del Porrajmos y de las distintas persecuciones a lo largo de los siglos que han y siguen sufriendo las personas gitanas.
El Consejo de Europa define el antigitanismo como “una forma específica de racismo dirigida contra los gitanos, una ideología basada en la superioridad racial, una forma de deshumanización y de racismo alimentada por la discriminación histórica, que se expresa, entre otros modos, mediante la violencia, el discurso del odio, la explotación, la estigmatización y la discriminación más descarnada”.
Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, hace un análisis sobre la presencia de la etnia gitana en Europa y de las dificultades provocadas por la discriminación y rechazo social, acrecentadas incluso por las políticas de exclusión que se han implantado en muchos países.
Los gitanos son la minoría más numerosa en la Unión Europea -entre seis y ocho millones- y si hablamos del continente, la cifra aumenta entre uno y dos millones más. La mayor concentración se encuentra en los países de Europa central y del Este. Pese a que esta población llegó a Europa hace siglos, en la actualidad continúan marcados por una fuerte discriminación y rechazo social, y una situación de exclusión generalizada.
El 30 de julio de 1749, hace ahora 274 años, se ensayó en España el intento de exterminio de la totalidad del pueblo gitano. Le llamaron «la solución definitiva».
Una de las páginas más oscuras y menos conocidas de nuestra historia: La Gran Redada. Supuso la detención de más de 10.000 personas gitanas. Se hicieron dos grupos tras las detenciones, los hombres apresados fueron enviados a trabajos forzados en los arsenales de la Marina y las mujeres y los niños a cárceles o fábricas.
Recordamos para un nunca más, porque la Memoria es una herramienta contra la Intolerancia.
Tras conocer el texto de la Proposición de Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación que ahora seguirá su camino en el Senado, quienes estamos comprometidos en la lucha contra la intolerancia, el odio y la discriminación racial, apreciamos con satisfacción la incorporación del término “antigitanismo”,como motivo explícito en lacircunstancia agravantedel 22.4 del Código Penal y en otros tipos como el 314, 510 y siguientes. Si bien ya existía esa motivación, inserta en el concepto “racismo” desde la reforma de 1995, siempre he defendido la necesidad de hacerlo claro y, sin ambigüedades, que no dé lugar a escapismo torticero de quienes se conducen con romafobia. Esto aportará mejores datos sobre incidentes antigitanos, posiblemente tendrá efectos disuasorios, reconocerá un problema histórico, será clarificador para el mundo jurídico y el conjunto de la sociedad y hará mejor justicia para con las víctimas del delito de odio. El antigitanismo se manifiesta en declaraciones y acciones individuales, y también en políticas y prácticas institucionales, sea por unos u otros, cuando se estereotipa negativamente, se representa distorsionada y en subalternidad, se vierten prejuicios, se estigmatiza, margina, excluye, discrimina, denigra culturas y estilos de vida, se ejerce violencia y discurso de odio contra los gitanos y personas o grupos allegados que apoyan su inclusión, contra la discriminación e intolerancia, estamos ante una forma particular de racismo. El antigitanismo no comenzó con la era nazi ni se detuvo a partir de entonces, sino que sigue siendo un elemento central de los crímenes actuales cometidos contra los sinti y los romaníes. Los estereotipos, prejuicios y la animadversión e intolerancia hacia los gitanos no han sido deslegitimados, ni desacreditados con la suficiente fuerza, por el contrario, persisten y se aplican sin oposición. Más grave aún que la romafobia, se ofertan cosmovisiones antigitanas, al igual que sucede con las comunidades judías, mediante inquietantes proyecciones ideológicas como las que sostuvieron los seudocientíficos alemanes Binding y Loche (1920) que introdujeron la noción de «vidas que no merecen vivir», sugiriendo que los gitanos sean esterilizados y eliminados como pueblo. Esta noción, con el mismo nombre, fue incorporada a la teoría nazi de la raza en 1933 y a las leyes raciales de Nuremberg, que condujeron al Porrajmos romaní (“Devoración”o genocidio gitano) que acompaño en el Holocausto al pueblo judío (Shoá), donde se asesinó a millones de víctimas Preocupados por el incremento de la discriminación y agresiones al pueblo gitano en Europa, que incluyen esterilización, deportación y persecuciones, será en Berlín, en octubre del 2020, cuando la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) adoptaría una definición de trabajo, no vinculante legalmente, de antigitanismo, como realizo años antes con las definiciones de trabajo de Negación y Distorsión del Holocausto (Toronto, octubre 2013) y Antisemitismo (Budapest, mayo 2016 ) obtenidas tras su fundación en la Declaración de Estocolmo (enero 2000) que actualmente suscriben 37 países miembros, entre ellos España, y la Unión Europea. Todos mostraron su preocupación porque la falta de reconocimiento del genocidio romaní esté contribuyendo al prejuicio y a la discriminación, a la romafobia y al racismo que sufren las personas y comunidades romaníes (‘Roma’ se usa como un término general que incluye diferentes grupos relacionados, Gitanos, Travellers, Sinti, Kalés, Égyptiens u otros diversos en cultura y estilos de vida), y en consecuencia, aunaron criterios para definir el antigitanismo, y buscaron una confluencia a través de los hechos, y expresaron que: “La discriminación antigitana/antirromaní ha existido durante siglos. Fue un elemento esencial en las políticas de persecución y aniquilamiento contra los gitanos perpetradas por la Alemania nazi, y de aquellos socios fascistas y nacionalistas extremos y otros colaboradores que participaron en estos crímenes.” “La discriminación antigitana/antirromaní es un fenómeno multifacético que goza de una amplia presencia social y política. Es un obstáculo crítico para la inclusión de los romaníes en la sociedad en general, y actúa para evitar que los romaníes disfruten de igualdad de derechos, oportunidades y una participación socioeconómica.” En su acuerdo manifestaron que hay numerosos ejemplos que evidencian diferentes conductas o manifestaciones de antigitanismo y sin ser exhaustivos, señalaron como inquietantes y muy graves: • Distorsionar, negar o justificar la persecución o el genocidio de gitanos, el Porrajmos romaní. • Incitar, perpetrar y justificar la violencia contra las comunidades gitanas, sus bienes o contra personas gitanas individuales • Esterilización forzada y otras formas de abuso físico o mental hacia el pueblo gitano • Perpetuación y refuerzo de estereotipos discriminatorios relacionados con las comunidades gitanas, como personas propensas a la delincuencia o Usar el término «gitano» como insulto • Responsabilizar colectivamente a todos los sinti y romaníes por las acciones reales o percibidas de los miembros individuales de las comunidades sinti y romaní • Culpar y hostigar al pueblo gitano por problemas sociales, políticos, culturales, económicos y de salud pública , reales o percibidos . • Respaldar o alentar mecanismos de exclusión…, como negarles la oportunidad de asistir a escuelas ordinarias o la exclusión de procedimientos o medidas institucionales que conlleven su segregación. • Regulación sin base legal o que crea condiciones para el reasentamiento arbitrario o discriminatorio de comunidades gitanas e individuos gitanos • Difundir cualquier forma de discurso de odio contra las comunidades sinti y romaní, por ejemplo, en los medios de comunicación y también en Internet y las redes sociales.
Tras la llegada a España de diferentes grupos y familias gitanas durante el siglo XV, como peregrinos y provistos de bulas papales, se dictó la primera pragmática antigitana de los Reyes Católicos, en Medina del Campo (1499) que ordenaba la expulsión de los gitanos en un plazo de 60 días. Posteriores pragmáticas siguieron provocando una gran desestructuración familiar, al separar y destruir las familias, siendo esto uno de los pilares fundamentales para conservar su identidad. También la prohibición de usar su lengua les privaba de la principal vía de comunicación y expresión, con la consiguiente pérdida de patrimonio ético-cultural, al tratarse de una cultura ágrafa, de transmisión oral. Un acontecimiento casi olvidado fue la Gran Redada de 1749, conocida como «Prisión general de Gitanos», operación autorizada por Fernando VI y organizada por el Marqués de la Ensenada. Iniciada de manera sorpresiva y sincronizada en todo el territorio español, el 31 de agosto, con el objetivo inicial de arrestarlos y expulsarlos de los territorios peninsulares, medida que finalmente desestimaron, adoptándose el proyecto encaminado a disolver la etnia gitana separando físicamente hombres y mujeres, con encierros laborales hasta el fin de sus días. Durante los períodos liberales y en especial con la Constitución de Cádiz de 1812 los gitanos fueron reconocidos como ciudadanos españoles; se abandona el antiguo criterio basado en la exigencia de una residencia fija y basta con haber nacido en España para ser español. Sin embargo, tras avances, había retrocesos; mención necesaria fue la promulgación de la Ley de Vagos y Maleantes en 1933, durante la República, que se aplica especialmente a los gitanos, así como durante la guerra civil española, en 1937, que se redactó en Burgos un anteproyecto de ley de expulsión de judíos y gitanos. Durante la dictadura de Franco se vuelve a situaciones de represión con la prohibición de usar la lengua romaní, considerada como jerga de delincuentes; aparece la Ley de Peligrosidad Social que se aplica con especial dureza a los gitanos y en 1942, se promulga la ordenanza de la guardia civil, que ordena la vigilancia, control y represión de los gitanos. Seria nuestro maestro Juan de Dios Ramírez Heredia quien, como diputado en Cortes por la UCD, el 8 de junio de 1978, defendía “los derechos de una minoría marginada”, poniendo de manifiesto que “somos personas humanas… sujetos de derechos y deberes” y afirmando que : la defensa de las minorías no tiene “por qué ser bandera política de ningún grupo parlamentario, de ningún partido político… sino que es patrimonio de toda la humanidad”. El motivo concreto era la petición al Gobierno de derogar tres artículos del Código de la Guardia Civil (de 1942), desde una perspectiva constitucional “Quisiera llevar al ánimo de sus señorías unos puntos de meditación que, en definitiva, sean los que sienten las bases mínimas de un programa coherente de convivencia de la sociedad gitana, de convivencia de una comunidad marginada, en ese contexto de libertad democrática que estamos estrenando todos los españoles”. Y así fue, un hecho que marcaría la historia democrática de la lucha contra el antigitanismo en España. Conocí personalmente a Juan de Dios tras episodios muy trágicos como los ataques a gitanos en Mancha Real (1991). Nos movilizamos y hemos participado en campañas solidarias con el pueblo gitano, y juntos, compartimos con Violeta Friedman, sobreviviente del Holocausto, el activismo contra el racismo y la intolerancia y la incidencia político-legislativa para cambiar esta realidad discriminatoria y puedo certificar que de mi hermano Juan de Dios, como así nos tratamos, he aprendido el combate contra el antigitanismo, además de enriquecerme moralmente con su fraternidad. Los éxitos en este avance en los Derechos Humanos le deben mucho al compromiso y perseverancia del presidente de la Unión Romaní. La proposición de Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación conlleva la disposición de explicitar el antigitanismo en el Código Penal, a partir de una enmienda de Ciudadanos, y positivo es. No obstante, conviene recordar la constatación muy grave de una omisión tóxica, de un olvido escatológico que se ha de cambiar, no hay mención alguna al antisemitismo, y nos enciende las alarmas. Un peligroso aliado del antisemitismo es ignorar el problema, banalizarlo o trivializarlo, opacarlo, ocultarlo, situarlo en el ostracismo legal, político y social, en definitiva, no ver el virus antisemita. Y, además, ¿es contrario a la aprobación por la Comisión de la UE de la”Estrategia (2020-2030) para combatir el antisemitismo y apoyar la forma de vida judía?” Que nadie se equivoque, la lucha contra el antigitanismo, el antisemitismo y toda forma de racismo, van indisolublemente unidas. Corríjanlo señorías, corríjanlo, no desgracien ustedes esta importante Ley y sus avances. Sastipen thaj mestipen. (Salud y Libertad)
El 30 de julio de 1749, hace ahora 272 años, se ensayó en España el intento de exterminio de la totalidad del pueblo gitano. Le llamaron “la solución definitiva”. Una de las páginas más oscuras y menos conocidas de nuestra historia: La Gran Redada. Supuso la detención de más de 10.000 personas gitanas. Se hicieron dos grupos tras las detenciones, los hombres apresados fueron enviados a trabajos forzados en los arsenales de la Marina y las mujeres y los niños a cárceles o fábricas.
Recordamos para un nunca más, porque la memoria es una herramienta contra la Intolerancia.
Si bien los gitanos han sufrido duras persecuciones a lo largo de la historia, las más cruel y menos conocida tuvo lugar durante el periodo de barbarie nacionalsocialista en Europa. En el holocausto nazi mas de tres cuartas partes de la población gitana (romá) europea fue exterminada: más de medio millón de personas murieron en los campos de concentración y de extermimo.
En Memoria de las Víctimas del Genocidio Nazi del Pueblo Gitano os dejamos con este vídeo.
Si bien los gitanos han sufrido duras persecuciones a lo largo de la historia, las más cruel y menos conocida tuvo lugar durante el periodo de barbarie nacionalsocialista en Europa. En el holocausto nazi mas de tres cuartas partes de la población gitana (romá) europea fue exterminada: más de medio millón de personas murieron en los campos de concentración y de exterminio.
Hoy las persecuciones, represión y crímenes contra las personas gitanas continúan en diferentes pauses del mundo.
Solidaridad, siempre !!
CONCENTRACIÓN POR LA MASACRE DE PERSONAS GITANAS EN BRASIL
El pueblo gitano alzó la voz al unísono por primera vez en la historia en defensa de su cultura, su lengua y su propia dignidad.
Este 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, recordaremos el 50 aniversario de la celebración, en Londres, del primer Congreso Internacional del Pueblo Gitano. Un encuentro que sin lugar a dudas significó un antes y un después para los y las romaníes de todo el mundo. No solo porque en él se establecieron el himno y la bandera oficiales que representan a todos los gitanos y gitanas, sino porque en el seno de esa reunión, el pueblo gitano alzó la voz al unísono por primera vez en la historia en defensa de su cultura, su lengua y su propia dignidad.
Medio siglo ha pasado desde aquella histórica jornada, y muchas cosas han cambiado. Nuestro país, en aquellas fechas, todavía se encontraba bajo el yugo del Franquismo, un régimen autoritario que se caracterizó por ser especialmente antigitano. No solo por la opresión, represión y persecución ejercida contra nuestro pueblo, sino también por el torticero uso de su cultura y de sus señas de identidad.
Una vez que España ha logrado asentarse como un Estado social y de derecho tras muchos años de arduo trabajo y esfuerzo colectivo, es evidente que la evolución de nuestro país ha sido muy positiva en muchos ámbitos. Sin embargo, no podemos obviar que el pueblo gitano sigue estando en el vagón de cola de los principales índices de desarrollo humano de nuestra sociedad. La democracia, como sistema de gobierno que persigue la justicia social y la igualdad de la ciudadanía, ha llegado tarde para el Pueblo Gitano.
A lo largo de estos últimos 50 años hemos defendido que la lucha contra la discriminación y por la igualdad de nuestro pueblo no puede emprenderse, y por tanto llegar a buen fin, si no existe un consenso generalizado y unidad de acción entre las diferentes administraciones públicas y toda la sociedad civil, incluyendo por supuesto a los gitanos y a las gitanas.
Del mismo modo que no es posible avanzar en este ámbito sin el concurso activo de la sociedad mayoritaria, no podemos pretender que la solución a los problemas que los y las romaníes padecen llegue practicando políticas sin contar con su participación. No se trata de hacer “políticas para los gitanos y las gitanas”, sino “políticas con los gitanos y las gitanas”.
Abrimos recientemente un nuevo tiempo de esperanza con la ampliación de la presencia de personas pertenecientes al pueblo gitano en el Congreso y el Senado, cámaras representativas fruto de la soberanía popular y pilares básicos del Poder Legislativo.
Hasta hace poco, los gitanos y las gitanas veíamos como un sueño poder acceder a los centros de poder, donde se toman las decisiones. Ahora, los y las que tenemos el honor de formar parte de los máximos órganos representativos de nuestra democracia, podemos situar al pueblo gitano en el debate político con mayor intensidad, otorgar mayor visibilidad a nuestras reivindicaciones, y sobre todo que, a la hora de legislar, se tengan en cuenta nuestras propias circunstancias y necesidades.
De hecho, tenemos un ejemplo —y una oportunidad— con la futura aprobación de la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación. Un texto legal que pretende luchar de manera activa contra todo tipo de discriminación que sufra cualquier persona por su condición afectivo sexual, étnica, nacional, o socioeconómica.
Esta ley también protegerá al pueblo gitano del antigitanismo y contribuirá, con la ayuda y el compromiso de todos y todas, a mejorar nuestra sociedad para hacerla más abierta, justa y tolerante.
Hace 50 años creamos las bases del activismo que ha marcado el nuevo rumbo en la reafirmación de nuestra identidad, lengua e historia. El Congreso de Londres de 1971 fue el impulsor de una lucha social y política que tiene como principal propósito que el pueblo gitano, allá donde se encontrare, pueda ejercer sus plenos derechos de ciudadanía en las sociedades democráticas, en pie de igualdad con el resto de la sociedad mayoritaria.
Hoy tenemos gitanos y gitanas en todos los estratos sociales, a pesar de los índices de desigualdad tan brutales que padecemos. Y ello es fruto del doble esfuerzo que el pueblo gitano ha tenido que hacer para avanzar en las mismas condiciones que la sociedad en general.
También las mujeres gitanas seguimos dando muestras de ser el gran motor transformador de nuestra realidad. Nuestros inicios en el feminismo romaní se han sustentado a partir de una revolución silenciosa en la lucha contra el machismo y el racismo, revindicando que nuestras voces sean cada día más fuertes y visibles, reflejándose en una lucha que hoy es imparable.
No quiero olvidar, llegados a este punto, a una persona que ha sido y es referente para todos nosotros y nosotras. Único representante español en ese encuentro londinense, y posteriormente diputado en Cortes: nuestro tío Juan de Dios Ramírez Heredia, un hombre que supo abrir camino y sirve de ejemplo para que las generaciones gitanas del presente y del futuro no se resignen, y sigan avanzado en la búsqueda de la igualdad.
Por eso cada 8 de abril celebramos nuestra identidad, lo que somos y lo que aspiramos a ser en el futuro. Así lo seguiremos reivindicando.
Tras la conmemoración del Día Internacional del Pueblo Gitano, os dejamos algunos recursos para seguir profundizando sobre la necesidad de recordar este día, y el resto de días del año, la importancia del reconocimiento y el aprecio de la rica diversidad cultural y étnica y de romper con los prejuicios y estereotipos que favorecen las conductas de intolerancia como el Antigitanismo, el Racismo y otras formar de negar la dignidad y los derechos de las personas por su condición.
EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL SAMUDARIPEN, PORRAJMOS o
GENOCIDIO NAZI DEL PUEBLO GITANO
En el Cuaderno de Análisis Nº14. Fraternidad con el Pueblo Gitano, podemos encontrar información detallada y muy interesante sobre la historia gitana, un pueblo libre convertido en chivo expiatorio en diferentes contextos y sociedades, y sobre su realidad como minoría étnica en pleno siglo XXI.
El 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano en todo el mundo (International Roma Day), para recordar la historia del pueblo gitano y rendir homenaje a las víctimas gitanas del Porrajmos y de las distintas persecuciones a lo largo de los siglos que han y siguen sufriendo las personas gitanas.
El Consejo de Europa define el antigitanismo como “una forma específica de racismo dirigida contra los gitanos, una ideología basada en la superioridad racial, una forma de deshumanización y de racismo alimentada por la discriminación histórica, que se expresa, entre otros modos, mediante la violencia, el discurso del odio, la explotación, la estigmatización y la discriminación más descarnada”.
Fuente: Unión Romaní La entrada de los primeros gitanos en la región, que se sitúa históricamente un 22 de noviembre de 1462. Según ha informado Fakali por medio de una nota de prensa, un año más han hecho entrega de la bandera gitana a la presidenta del Parlamento de Andalucía ante el Día de los Gitanos y las Gitanas de Andalucía, que «reconoce y homenajea su aportación a la configuración de Andalucía como la conocemos hoy en día, y del mismo modo ensalzar su pluralidad y diversidad, pese a las que no han perdido su esencia y su cultura con el paso del tiempo». «Una fecha de celebración y orgullo, pero también de reivindicación y lucha en favor de los derechos y oportunidades de esta sociedad gitana», ha afirmado Fakali, señalando que la comunidad gitana sufre «una discriminación sistemática convertida en marginación y exclusión social que está alcanzando cotas desorbitadas por los estragos de la crisis sociosanitaria provocada por la Covid-19, que golpea duramente a una comunidad ya muy perjudicada». «El 22 de noviembre es un día para gritar al mundo que estamos aquí, que no somos invisibles, que existimos y que queremos que nos acompañen en nuestro camino hacia una igualdad que por justicia nos corresponde», ha señalado la diputada del Congreso de España Beatriz Carrillo, convencida de que «esta lucha no puede ser solo nuestra, de los gitanos y de las gitanas, si no que ha de ser una tarea de todos y todas». «Ese racismo vírico -en palabras de Beatriz Carrillo- que corroe las entrañas de nuestra sociedad frente al que, sin solidaridad, sin apoyo, no podremos fabricar ninguna vacuna». Más información en: La Vanguardia
Cada 8 de abril se conmemora el Día del Pueblo Gitano y desde Movimiento contra la intolerancia hemos seleccionado algunos títulos que nos muestran el Pueblo Gitano a través del cine.
Empezamos con ‘Sara’ un documental de Eva Cruells para todos los públicos donde una joven del barrio barcelonés de La Mina indaga en el pasado del pueblo gitano en este documental sobre la persecución del pueblo romaní. Lo puedes ver el Filmin
Sara, una joven gitana del barrio de La Mina de Barcelona, decide centrar el trabajo de investigación que le encargan al Instituto en los orígenes de la persecución gitana y descubre la represión que sufrió su pueblo, especialmente durante el franquismo. Estos descubrimientos cambian profundamente la visión del mundo que habita y le hacen tomar conciencia de la necesidad de modificar las estructuras ancestrales que los condenan como pueblo.
Y seguimos con otro documental que también puedes ver en Filmin. Hablamos de ‘Piratas y Libélulas’ de Isabel de Ocampo, también recomendado para todos los públicos.
Una película llena de amor y violencia, pero también de ternura, de humor, de cariño, de emoción y de lágrimas.Piratas y Libélulas es la historia de superación y éxito de unos adolescentes que lo tienen todo en contra. Todo excepto el amor de sus familias y de sus profesores.
En un conflictivo barrio de una ciudad del sur, un grupo de adolescentes payos y gitanos intenta poner en pie su propia versión de ‘Romeo y Julieta’. Pero a mitad de curso un joven muere de forma accidental en un tiroteo, lo que provoca un debate interno sobre la violencia y el final de la obra entre los miembros del grupo de teatro. La intervención de su profesora de Lengua y Literatura y su innovador método educativo es clave para resolver el conflicto. Cinco años después nos reencontramos con ellos para comprobar sus progresos, sus cambios físicos y sobre todo la evolución en su forma de pensar. Una historia de superación y éxito de unos jóvenes cuyas vidas están llenas de obstáculos.
Vamos con la primera película, una cita de polaca dirigida por Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze. Hablamos de ‘Papusza’, un título que puedes ver en Filmin y que está recomendada para mayores de 12 años.
Película basada en la vida de Bronislawa Wajs, llamada Papusza, primera poeta gitana en publicar su obra en Polonia, desafiando la imagen femenina tradicional de su comunidad. Nacida en una familia nómada, expresaría los sufrimientos y anhelos del pueblo romaní en versos de un poderoso lirismo, muchos son sus relatos tratando la manera en que los gitanos sufrieron la Segunda Guerra Mundial y la pobreza que sobrevino a esta población.
Los cineastas Joanna Kos y Krzysztof Krauze recrean las vivencias de la protagonista desde su nacimiento hasta su muerte: casada contra su voluntad siendo apenas una niña, escapando del terror nazi y luego del adoctrinamiento del estado comunista polaco, en la vida de Papusza se resume la historia itinerante del pueblo gitano y sus costumbres inmersa en el gran escenario de la conflictiva historia centroeuropea del siglo XX.
Y toca otro documental, ‘¡Gitanos catalanes!’ de Xavier Gaja y Sicus Carbonell que también puedes ver en la plataforma Filmin y que espara todos los públicos.
Sicus Carbonell, cantante de “Sabor de Gràcia”, nos guía por el panorama gitano en Cataluña con el objetivo de desvelar la historia de este pueblo mediante entrevistas y charlas con diferentes personalidades. Ellos nos muestran la importancia que tienen las tradiciones, la transmisión oral del conocimiento y la música en sus vidas y también las peculiaridades de ser un colectivo que vive integrado en la sociedad catalana sin perder sus costumbres.
Vamos ahora con ‘Romnia. Mujeres gitanas de Huesca‘ de Pablo Vega.
Me llamo Pablo Vega, soy director y realizador de este documental. Soy gitano. Así comienza el documental sobre las mujeres gitanas de Huesca que reflejen la otra realidad. Mujeres gitanas que rompen los estereotipos creados en esta sociedad. Mujeres que han luchado para llegar a donde están.
Vanessa, Pitu, Sara y Adelina son las protagonistas de ‘Romnia. Mujeres gitanas de Huesca’, un documental que exhibe la vida de cuatro mujeres pioneras en romper las barreras de la exclusión social.
Seguimos con ‘Genezis’ una obra del director húngaro Árpád Bogdán, proyectada en la sección Panorama del Festival de Cine Berlín y flamante ganadora del Festival Cinemajove de Valencia. La puedes ver también en Filmin y está recomendada para mayores de 16 años.
La película expone de forma cruda y sin complacencias las tensiones raciales existentes en las diferentes sociedades alrededor del mundo; poniendo la lupa en este ocasión, en el este de Europa. Y lo hace presentando la tragedia vivida por una familia gitana a manos de colectivos Neonazis extremadamente violentos.
Tres vidas se entrelazan en un país en ruinas sociales. Un niño que vive la persecución étnica que sacude Hungría. Una adolescente que intenta averiguar cuál es su lugar en el mundo y una abogada que no ha superado el fallecimiento de su hija. Las tres historias de Genezis están basadas en historias reales que ocurrieron en Hungría y cuyo nexo es la familia.
Vamos con otro documental ‘El amor y la ira’: cartografía del acoso antigitano de José Heredia Moreno
Violencia policial, hostigamiento social y mediático, segregación escolar, discriminación laboral… “El amor y la ira” es el relato descarnado del acoso sistémico contra Los Palmerales de Elche, plasmado a través de los testimonios de sus habitantes.
Vamos con la película ‘Y los violines dejaron de sonar‘ de Alexander Ramati de 1988
El Porraimos o Samudaripen , el genocidio que sufrieron los pueblos gitanos europeos como parte del Holocausto nazi, ha sido muy poco estudiado y como consecuencia poco representado y referido en el cine. Es doblemente relevante por eso una cinta como esta, en la que un grupo de músicos gitanos del sur de Polonia huye del ejército alemán a través de Checoslovaquia y Hungría. Su director, Alexander Ramati, partió de las memorias de Román Mirza, superviviente del genocidio; primero las convirtió en novela y luego las llevó al cine, con algunas incongruencias apuntadas por historiadores gitanos que de todas formas no le restan cierto valor testimonial a esta aproximación pionera al Porrajmos.
Vamos con otro documental, ‘Gitanos: aquí y ahora’ de Ángel Navarro.
Los gitanos españoles son, desde la Constitución de 1978, ciudadanos de pleno derecho. Nuestro país es un modelo para Europa en el abordaje de la “cuestión gitana”. Sin embargo, tras casi cuarenta años de democracia no se ha conseguido acabar con la desigualdad, la incomprensión mutua y, en el peor de los casos, el racismo.
Un equipo de Crónicas ha estado con algunos de los gitanos más invisibles, maestros, mediadores sociales, activistas por los derechos humanos, realizadores audiovisuales o músicos, quienes hablan de su presente, su “aquí y ahora”. Analizan, también, desde distintos puntos de vista, cuestiones tan importantes como la educación. Explican por qué casi tres de cada diez jóvenes gitanos abandonan los estudios antes de acabar la secundaria.
Los protagonistas de este reportaje, abordan el papel de la mujer gitana y el cambio que las más jóvenes están propiciando dentro de su comunidad. Asimismo, comentan como los estereotipos han desvirtuado la imagen de los gitanos situándolos entre la marginalidad y el folklore; y de la existencia de guetos donde el racismo antigitano impregna sus vidas.
Los gitanos españoles habitan en nuestro mismo suelo desde hace seiscientos años; son la minoría étnica más importante, compartimos con ellos historia y cultura, pero siguen siendo los grandes desconocidos.
Seguimos con‘La mujer del chatarrero’ del cineasta bosnio Denis Tanovic que puedes ver en Filmin y está recomendada para mayores de 12 años.
Limítrofe con la imagen documental nos muestra a una familia gitana que vive de la chatarra, rodada en nueve días y con actores no profesionales. La mujer a la que hace referencia el título sufre un aborto espontáneo y, como no tienen cobertura sanitaria, deberán pasar una odisea para que pueda ser atendida en el hospital. Las vergüenzas del capitalismo salvaje quedan al descubierto en este mínimo episodio que no cede ni un solo plano al efectismo. La compasiva y modesta cámara digital de Tanovic no lo necesita.
Y terminamos con‘Carmen y Lola’ de Arantxa Echevarría, que puedes ver en Movistar+ y esta recomendad para mayores de 12 años.
“Carmen y Lola”, un bello alegato a favor de la diversidad sexual y su aceptación que tiene la particularidad de retratar a un pueblo profundamente discriminado a nivel social e invisibilizado a nivel cinematográfico, el gitano.
Carmen es una adolescente gitana que vive en el extrarradio de Madrid. Como cualquier otra gitana, está destinada a vivir una vida que se repite generación tras generación: casarse y criar a tantos niños como sea posible. Pero un día conoce a Lola, una gitana poco común que sueña con ir a la universidad, dibuja graffitis de pájaros y es diferente. Carmen desarrolla rápidamente una complicidad con Lola, y ambas tratarán de llevar hacia delante su romance, a pesar de los inconvenientes y discriminaciones sociales a las que tienen que verse sometidas por su familia.
La película fue descalificada con dureza por algunas asociaciones, como Gitanas Feministas para la Diversidad, que consideran que perpetúa los estereotipos del mundo gitano: machismo feroz, homofobia y la condena al matrimonio y a la casa de las mujeres jóvenes. “Ser gitana y lesbiana es difícil en un mundo payocentrista y heteronormativo, no solo en la comunidad gitana como pretende mostrar la película”, asegura un comunicado de la asociación. “Estigmatizar, criminalizar y estereotipar sobre el pueblo gitano no es libertad de expresión, es fomentar el antigitanismo”, añadían. Para Carmen Fernández, su vicepresidenta, afirmó que las críticas no son contra la película (“que no la habían visto en ese momento”) sino contra las declaraciones “de feminismo paternalista” de la directora.
El 8 de abril se celebra el Día del Pueblo #Gitano en todo el mundo (International Roma Day), para recordar la historia del pueblo gitano y rendir homenaje a las víctimas gitanas del Porrajmos y de las distintas persecuciones a lo largo de los siglos que han y siguen sufriendo las personas gitanas. Esta fecha, recuerda el Congreso Mundial roma/gitano celebrado en Londres el 8 de abril de 1971 en el que se instituyeron la bandera y el himno gitanos. #StopAntigitanismo#StopRomafobia