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domingo, 15 de septiembre de 2024

Día Internacional de la Democracia

 

Hoy celebramos el Día Internacional de la Democracia. La democracia es un ideal que reconoce a cada ser humano igual dignidad y las mismas libertades fundamentales: la libertad de pensamiento, de creencia, de expresión y de circulación.

La democracia no es solo un ideal moral, sino también un principio político y jurídico. La democracia se organiza, se construye y se profundiza gracias a la concesión de derechos políticos que permiten participar en la elaboración conjunta de las leyes e instituciones, gracias a elecciones libres, gracias a los mecanismos de control de los poderes, gracias a una prensa libre y gracias a ciudadanos activos y participativos.

La lucha contra la  intolerancia solo puede ser democrática, es decir, en el marco de la legalidad del Estado de derecho, rechazando el uso de la violencia, defendiendo los valores democráticos de igualdad, tolerancia y los universales derechos humanos.


martes, 3 de septiembre de 2024

ALIANZA CIUDADANA POR LA LIBERTAD EN VENEZUELA. Llamamiento a la unidad, organización y movilización democrática de la sociedad civil.

Las asociaciones y entidades que suscriben este llamamiento a la sociedad civil, procedentes de diversos compromisos sociales del movimiento democrático, defensoras de la dignidad de la persona, de la universalidad de los derechos humanos y de los valores democráticos de libertad, igualdad, solidaridad, justicia, tolerancia, pluralismo,  concordia, no violencia y  paz, en defensa del ejercicio de las libertades y derechos fundamentales para todas las personas en Venezuela, por una digna calidad de vida frente a la miseria y ruina actual del país y por el libre desarrollo de la persona y su sociedad, manifestamos que:

ALARMADOS por informaciones internacionales objetivas en relación con el reciente proceso político y electoral en Venezuela, que nos desvelan el desarrollo de una criminalidad radicada en el odio ideológico ejercida por los cuerpos represivos de la dictadura y por bandas criminales armadas; delitos de odio que se han cobrado recientemente, según fuentes directas, cerca de 25 personas asesinadas, incluidos menores, centenares de heridos, varios miles de desaparecidos y detenidos de forma arbitraria, torturados,sin acceso a letrados, con allanamiento de domicilios, de sedes de sociales y de la oposición, a los que se añaden  cerca de 400 presos políticos reconocidos así como millones de desplazados y  miles de refugiados.

 CONSCIENTES  de los discursos de odio realizados desde el régimen,  por los más altos cargos de la dictadura, que alientan la intolerancia, incluido el antisemitismo, la humillación, las vejaciones, las intimidaciones, las amenazas de “baño de sangre”, el apresamiento de manifestantes, de periodistas, con cierres de medios de comunicación disidentes, la cosificación hacia quien realiza la mas mínima critica a su poder, impidiendo cualquier atisbo de libertad de expresión y opinión, quebrando definitivamente  la convivencia democrática.

PREOCUPADOS por el gran fraude electoral del régimen, cobijado en la mentira y ausencia de transparencia, acompañado de represión de la oposición y de los testigos en las mesas electorales, para impedir la alternancia a la verdadera vencedora, la unidad democrática de la oposición, liderada por Edmundo González y María Corina Machado, fraude que ha sido realizado ante los ojos del mundo, constatándose el silencio cómplice de  aliados totalitarios en España  y en algunos países latinoamericanos, así como el apoyo explicito de diversas dictaduras imperantes en la región y en otros lugares del mundo.

OBSERVANDO CON TRISTEZA el desprecio a las leyes e instituciones que han de servir a la convivencia  democrática, entre ellas las leyes contra la incitación al odio y a las conductas que dañan la dignidad humana, utilizadas con perversión fraudulenta por el régimen de tiranía de Maduro  para suspender e impedir  las libertades y derechos fundamentales de las personas, como los de manifestación, asociación, libre opinión y expresión  o de cualquier acción crítica hacia su poder, incluida la intervención en las  redes sociales, con objeto de perseguir, acosar, hostigar y reprimir a la ciudadanía.

CONSCIENTES de transitar  por unos momentos históricos sin precedentes para el pueblo de  Venezuela y para el conjunto de la Humanidad por ser imprescindible la  defensa de las libertades y de los derechos humanos,por ser radicalmente necesario el compromiso con las Víctimas de los crímenes de la dictadura, por el deber ético de actuar frente a la desinformación y la banalización de  la gravedad de los hechos, por ser indispensable combatir la  indiferencia y la resignación a la tiranía, por el deber de estar en estos  momentos que nos recuerdan a otras dictaduras ante su final.

Evocando la Declaración Universal de Derechos Humanosla Carta de Naciones Unidas y todos los tratados internacionales democráticos inspirados en la diversa herencia cultural, social, religiosa y humanista  de Europa,  América   y otras regiones del Mundo, inspiradas los valores universales de libertad,  igualdad, fraternidad, tolerancia y justicia, así como  los derechos inviolables e inalienables de la persona y de defensa del  Estado de derecho, social y democrático, que  protege y garantiza la participación desde el pluralismo en la vida democrática y nos recuerda los deberes ético-cívicos y la importancia de vivir juntos en paz y con igual dignidad; conscientes de todo ello,

LLAMAMOS a la  sociedad civil en España y lo extendemos  a todos los países con quien mantenemos una fraternidad democrática,  a impulsar la mayor  ACCIÓN UNITARIA posible desde la legalidad democrática  por.

  1. El reconocimiento de los resultados electorales del 28 de julio que dan el abrumador triunfo al candidato Edmundo González y a toda la candidatura de la oposición liderada por María Corina Machado.
  2. La instauración de un Gobierno, conforme a la victoria de la oposición, que garantice las libertades y derechos humanos, incluidos la integridad física y la vida así como la liberación del hambre y la miseria que sufre la población.
  3. La puesta en libertad de los secuestrados, desaparecidos y detenidos por la represión, así como de todos lo presos políticos de la dictadura.
  4. La disolución de los cuerpos represivos y detención de todos los implicados en grupos de violencia armada.
  5. El enjuiciamiento y condena de los responsables de la represión y crímenes de odio cometidos hasta la fecha.
  6. La Solidaridad, justicia y reparación para con todas las víctimas de la dictadura.

Las asociaciones y entidades que suscriben este llamamiento, conscientes de la inmoralidad del silencio y la gravedad de cualquier complicidad con los mismos, invitamos al movimiento asociativo y a toda entidad democráticas de la sociedad civil española, a unirse y extender esta lucha a todo los lugares posibles,  porque sin libertad, igualdad y justicia en Venezuela tampoco la hay en ningún otro lugar del Mundo.

CONTACTO

Oficina de Solidaridad:   91.5285104 / 676476831

Firman el llamamiento inicial al que  invitamos  a unirse y participar:

Movimiento contra la Intolerancia

Plataforma de Ayuda a Venezuela

Coordinadora Iberoamericana contra el Racismo, el Antisemitismo y la Intolerancia

Asociación Española Venezolana por la Democracia

Instituto Casla

Asociación Venezuela Libre

Consejo de Víctimas de Delitos de Odio y Discriminación

Asociación Libertad y Alternativa

Red Europea contra los Crímenes de Odio

Asociación de Pensionados y Jubilados Venezolanos en Madrid

Una Medicina para Venezuela

Trabajadores Venezolanos en España

Estudiantes Venezolanos en España

Asociación Venezolanos en el Mundo

Asociación Venezolanos en Guadalajara

Asociación Venezolanos en Girona

Asociación Venezolanos en Madrid

Red Femenina de Cuba

Asociación Mujeres Democristianas de Cuba

Asociación SABANA

Bolivianos en Red

Libres en Movimiento. Bolivia

Venezolanos en España

Asociación Venezolanos Activos en Castellón.

Asociación Internacional Mundo Solidario

Mujeres Venezolanas en España

Plataforma de Venezolanos en Bilbao

SOS Nicaragua

Solidaridad Venezuela

Asociación Venezolana de Amigos Migrantes

SOS Discriminación Internacional Queretaro. México

Venezolanos en Vigo

SOS Venezuela Radio

Asociación Rusos Libres

Asociación Humanitaria Colibri

Organización Geopolítica  de América Latina 

y otras entidades sociales

Verlo en pdf

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Convivencia Democrática

 Desde Movimiento contra la Intolerancia, reafirmamos nuestro compromiso por una convivencia democrática, en la que la Tolerancia, la Libertad, la Justicia, la Equidad, la Solidaridad y el reconocimiento de la Dignidad de cualquier ser humano, son los ejes vertebrales del sistema.




martes, 2 de febrero de 2021

41 años del asesinato de Yolanda González

 

   Era la madrugada de un dos de febrero, corría 1980, en Madrid el movimiento estudiantil estaba muy activo y comprometido contra unas leyes injustas de educación del Gobierno de aquellos momentos; cierres de institutos y universidades, detenciones, apaleamientos, aunque algo superaría a la represión, un comando fascista secuestró a Yolanda González Martín, tenía 19 años, y después de torturarla, la asesinaron en un descampado próximo a Alcorcón. Fue un crimen de odio, la seleccionaron por su liderazgo en el movimiento estudiantil, era de la coordinadora de Enseñanzas Medias, militante del Partido Socialista de los Trabajadores y nacida en el País Vasco. Sesgos esenciales para sus asesinos. Con su muerte a todos nos asesinaron un poco, nuestra movilización estudiantil, en medias y universidad, sufrió su mayor golpe y el país entero, una gran conmoción. En memoria de Yolanda y recordando este abyecto crimen: querida compañera descansa en paz y si te llegan nuestras palabras para mejor homenaje, tu lucha es la nuestra y aún continúa.

martes, 22 de diciembre de 2020

Opinión: Otra Ley Electoral, una decidida apuesta por la democracia

 

Fuente: CONFILEGAL

En los últimos años venimos observando cómo los cambios sociales, los retos futuros y los problemas más perentorios no estaban recibiendo una respuesta claramente satisfactoria por parte de nuestros representantes políticos, más preocupados por sus propias cuitas que por dar respuestas a las necesidades de toda la ciudadanía, generando tensiones y divisiones en vez de cohesionar y unir esfuerzos, y ampliando cada día más esa lejanía entre los ciudadanos y su propia clase política.

Así lo confirma los últimos barómetros del CIS, dónde los ciudadanos sitúan a los políticos y la clase política como segundo principal problema de España, por encima incluso del paro y la economía.

 Los últimos datos que se tienen sobre satisfacción con la democracia muestran que más de un 67,5 % de ciudadanos se siente insatisfechos y más de un 80,5 % no confían en los partidos políticos.

Están mal valorados.

La sociedad está desilusionada.

Es claro pues, que a lo largo de los años, esa lejanía entre elector (votante) y el elegido (representante político) es hoy más visible y más recóndita que nunca.

 Más aún, tras la gestión sobre la actual pandemia de la Covid-19, donde desde todos los ámbitos de actuación política se ha puesto al desnudo la peor cara de nuestra actual clase política con su negligente incapacidad de abandonar sus diferencias y luchas de poder para priorizar y dar respuesta a la gran y principal preocupación de los ciudadanos como es la gran crisis sanitaria.

LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA, DAÑADA ESTRUCTURALMENTE

Tras este largo y fructuoso período de vigencia de nuestro actual marco constitucional, nadie puede negar que el gran edificio de la actual democracia española, sufre de daños estructurales muy importantes tan propios del desgaste del paso del tiempo, como del sufrimiento en el constante desgaste de sus estructuras básicas al que se ha visto sometido por las tensiones provocadas por quienes, aprovechando las grietas propias de lo imperfecto, ponen en peligro los pilares básicos en los que se sustenta, todo ello con el fin de provocar su derrocamiento

Pero como en toda crisis,  se abren ventanas de oportunidades y por eso el pasado día 3 de diciembre presentamos en sociedad una plataforma ciudadana llamada «#Otra ley electoral», (#OLE)  que pretende recabar el apoyo de la ciudadanía para abrir el debate de la reforma electoral

El movimiento, que tiene aparejada la firma de una petición a través de la plataforma change.org  (no es una ILP) y que ya aglutina a un numeroso grupo de intelectuales y profesionales de diferentes ámbitos sociales, lo es con la ambición de hacerlo extensible a la gran mayoría de ciudadanos de este país

El planteamiento inicial de los impulsores es poner en la agenda política esa reforma electoral poniendo en tela de juicio la necesidad de que el sistema electoral ofrezca mejoras que redunden en un sistema más justo y con los mejores representantes.

 El proyecto que compartimos cuenta ya con el apoyo de Mario Vargas Llosa, Fernando Savater, José Luis Garci, Elisa de la Nuez, César Antonio Molina, Francisco Sosa Wagner, Félix Ovejero, Miriam Tey, Ángel Expósito, Agapito Maestre, Gabriel Albiac, Esteban Ibarra,Teresa Freixes, Félix de Azúa, o Nicolás Redondo Terreros, entre otros…

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Responsabilidades y Deberes Humanos contra la intolerancia, discriminación y delitos de odio


Confilegal.- 

Transitamos por un tiempo histórico caracterizado por una gran mutación en todos los órdenes de la vida.

El pilotaje del mismo no parece visible para el común de la humanidad pues la exigencia de racionalidad al mismo sería una consecuencia frente a las incertidumbres que generan multitud de evoluciones, bien en las comunicaciones, desarrollo tecnológicos, inteligencia artificial, sea en distintos campos y como no, en todos los ámbitos, el político, el económico, el militar, la salud, la seguridad o en cualquier otro, así como en procesos como el desarrollo de la condición humana, el demográfico, el migratorio, en la relación social en todas las dimensiones, en la relación con la naturaleza o en cualquier otro que se establezca en nuestra actual existencia.

En un mundo donde las guerras y el terrorismo de todo tipo bañan el planeta, las enfermedades y los desastres medio-ambientales nos acompañan, donde la injusticia es poliédrica, donde las agresiones a la dignidad de la persona, a las libertades y derechos fundamentales son constantes, la pregunta en quienes buscan respuesta a tanta sin razón, es ¿qué debemos hacer?

Parece que no estaría equivocado defender los avances en todos los campos en términos de valores emanados de la asunción de la dignidad de la persona, es decir de libertad, de igualdad, fraternidad, de justicia, tolerancia, solidaridad, de respeto a la naturaleza, y otros que el ser humano ha situado en su historia como referencias éticas por las que debería transitar la vida para una mejor existencia individual y colectiva.

Esa larga marcha de la existencia humana, tras mucho dolor y sufrimiento, esos avances ético-sociales se han plasmado en fórmulas que no perecen, al revés, cada vez más se tienen como referencia para un orden relacional de hoy en día como son los instrumentos jurídicos de Derechos Humanos que desde 1978 han sido incorporados por la Constitución española.

Aunque no se conocen a fondo y estos son invocados por todos pese a que su violación y perversión se demuestra alcanzable por métodos abruptos o sutiles, su necesaria enseñanza para defender la dignidad humana y los valores que emanan de este principio que ha de referirse a su condición intrínseca de derechos de la persona sigue siendo muy deficitaria.

Parece que asumir su universalidad, indivisibilidad e interdependencia, para todas las personas en todo tiempo y lugar, en conjunto porque todos están situados a un mismo nivel y están unidos por un mismo cuerpo de principios, resulta más que dificultoso. Además son inherentes a la persona e irrenunciables, son inalienables, y deben ser protegidos y respetados por todos, por Estados y toda organización frente a cualquier relativismo cultural, social o político.

RESPONSABILIDADES Y DEBERES HUMANOS

Los derechos humanos, no son solo objetivos reivindicables, también son y han de ser contemplados como mandato universal, como un compromiso a asumir por todos, sean gobiernos, instituciones, empresas o personas, un deber y una responsabilidad exigibles moral y legalmente, como expresa la Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (1998, UNESCO) que en su artículo 29, manifiesta que:

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas”.

La Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos  nos introduce al problema con el que estamos confrontados en la actualidad de las graves violaciones de los derechos y de las libertades fundamentales y su desprecio que continúan ultrajando la conciencia de la humanidad.

El “deber” como obligación ética o moral y la “responsabilidad” como una obligación que tiene fuerza legal de acuerdo con el derecho internacional actual que mandata a la “comunidad mundial” y sus miembros.

Estos miembros son los estados y sus autoridades, las organizaciones intergubernamentales y las no gubernamentales, las corporaciones públicas y las privadas, incluyendo las transnacionales, otras entidades civiles, pueblos, comunidades y las personas en forma colectiva que son los titulares de responsabilidades y deberes colectivos e individuales, les convoca para promover el respeto universal, la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales, significando que “tienen la obligación y la responsabilidad de respetar los de los demás y la obligación de tratar de promover y observar tales derechos y libertades”.

En este mundo que debemos reconocer diverso, donde todos partimos de la igual dignidad de la condición humana, necesitamos una ética compartida, desde la diversidad de los pensamientos morales, que se vea reforzada por una dimensión legal y esto solo lo podremos encontrar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y sus instrumentos jurídicos derivados que están basados en el principio del respeto por la persona desde su asunción esencial de que cada persona es un ser moral y racional que debe ser tratado con dignidad.

Hacer frente a la violencia, a la opresión y explotación, a la degradación del ser humano, de la naturaleza, a la violación y al daño a la integridad moral, al acoso y a la coacción, a la estigmatización y a la hostilidad, al robo y al expolio, a la mentira, falsedad, y deshonestidad, a la cosificación de la persona, a todos los oprobios que enfrentamos en la cotidianidad, requiere de una perspectiva y un conocimiento de las Responsabilidades y Deberes Humanos en las que debe ser educado todo individuo por coherencia en todos los órdenes de la vida.

UN ENFOQUE UNIVERSAL E INTEGRAL

Ninguna persona por su condición humana puede ser víctima de intolerancia, discriminación o delitos de odio y el término condición humana engloba todas sus dimensiones.

Esto es origen étnico, “racial”, territorial o nacional, color de piel, linaje, situación de migrante o refugiado, su sexo, orientación, identidad sexual o género, convicciones religiosas e ideológicas, opinión política, sindical o de otra índole, edad, profesión, condición de nacimiento, persona sin hogar o posición socio-económica o condición social, lengua, identidad cultural y deportiva, su aspecto físico, cultura alimentaria, características genéticas, discapacidad intelectual o física, enfermedad, estado serológico por motivo alguno que radique en cualquier otro factor de significación de las diferentes manifestaciones de la condición humana que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública, así como en la privada.

La intolerancia, la discriminación y los crímenes de odio también han de ser entendidos y asumidos desde una perspectiva histórica, entendiendo que azotan a la humanidad desde sus orígenes.

Y es esencial interpretar la universalidad de la víctima que alcanza a toda persona, en todo tiempo y lugar, y asumir la lucha integral contra la pluridimensionalidad poliédrica de la intolerancia, o sea, en todas sus formas y manifestaciones.

Esto exige una mirada interpretativa de indivisibilidad que es lo que caracteriza la defensa de la dignidad de la persona y los derechos humanos.

No se puede ser antirracista y a la vez practicar antisemitismo; estar contra la homofobia y la transfobia y ser misógino y sexista; denunciar la xenofobia y promover la intolerancia religiosa; denunciar la discriminación por origen étnico y territorial y alentar la hispanofobia; denunciar la discriminación por edad o discapacidad y difundir gerontofobia, luchar contra la pobreza y comportarse con aporofobia; denunciar la intolerancia política y el odio ideológico de una parte y aceptarla o promoverlo contra otra; defender la libertad y la igualdad y por contra estigmatizar a profesionales, sanitarios, periodistas….

Sencillamente, no es ético porque la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales son universales y de ahí emanan nuestros, de todos, deberes y responsabilidades.

En consecuencia es preciso y hay que reiterarlo, que el fin no justifica los medios, que no vale todo y que, desde una perspectiva de responsabilidad, el deber de congruencia es exigible y  la respuesta a estas conductas que alimentan la división y el enfrentamiento.

Ya es explicita en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, no deja lugar a dudas al señalar en sus considerando (…) que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, (…) que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias (…)y que en su articulado afirmaba:

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, advirtiendo en su último artículo: “Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”. En consecuencia, se debe adoptar una actitud de integridad en su defensa.

Por el contrario, la lectura de los Derechos Humanos desde la perspectiva de las responsabilidades y deberes exige al Estado, a gobiernos autonómicos y locales, a instituciones públicas y privadas, a partidos, sindicatos, ONG y empresas, a las personas, grupos sociales y a todo el conjunto de la sociedad que deben condenar, rechazar y avanzar en la prohibición de toda propaganda y toda organización, cualquiera que sea su forma o razón, que realice, fomente, divulgue, promueva, justifique o incite a la comisión de acciones discriminatorias, de odio e intolerancia, declarándolas rechazables, en su caso, ilegales y punibles, adoptando las medidas a su alcance, inmediatas y positivas, dentro de la legalidad democrática constitucional, destinadas a eliminar cualquier escenario de indiferencia, permisividad e impunidad y no permitiendo que se promuevan o realicen este tipo de hechos.

Todos deben de comprometerse a adoptar y aplicar medidas legales en todos los niveles de la sociedad encaminadas a promover el entendimiento entre todas las personas y grupos sociales con sus múltiples y diversas identidades, así como a no fomentar, ni incurrir en ningún acto o práctica de intolerancia, odio y discriminación y a velar para que todos actuemos en conformidad con esta obligación.

Y todos deben hacer efectivo su compromiso contra cualquier acto que viole derechos y libertades fundamentales, así como el derecho a pedir a los tribunales reparación justa y adecuada por todo daño del que puedan ser víctimas como consecuencia de tales hechos.

También a impulsar y reclamar a las autoridades democráticas la adopción de medidas inmediatas y eficaces, especialmente en las esferas de la enseñanza, la educación, la cultura y la información para combatir los prejuicios y el adoctrinamiento que conduzcan al desarrollo de actitudes y conductas de intolerancia, discriminación y odio, así como para promover la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y los diversos grupos sociales.


 

jueves, 23 de julio de 2020

Convivencia y Democracia frente a los Delitos de Odio


viernes, 17 de julio de 2020

18 de julio: Día de NELSON MANDELA


El 18 de julio de cada año, día de nacimiento de #NelsonMandela, la ONU pide a las personas de todo el mundo celebrar el Día Internacional Nelson Mandela. Cada uno tiene la capacidad y la responsabilidad de forjar un mundo mejor, y el Día de Mandela es una ocasión para que cada uno actúe e inspire el cambio .

Durante 67 años Nelson Mandela dedicó su vida al servicio de la humanidad, como abogado defensor de los derechos humanos, como preso de conciencia, trabajando por la paz y como primer presidente elegido democráticamente de una Sudáfrica libre.

¿Tiene 67 minutos de su tiempo para ayudar a los demás?

Cada año, en el día en que se conmemora la figura de Mandela, la fundación que lleva su nombre pide, a todos los que puedan, dedicar 67 minutos, es decir, uno por cada año de servicio público de Nelson Mandela, a trabajos en beneficio de la comunidad. Esta acción es un pequeño gesto de solidaridad con los seres humanos y un paso hacia un movimiento mundial dedicado a hacer el bien.

Más información sobre el día

miércoles, 3 de junio de 2020

Por la defensa de los valores democráticos y la convivencia

Por la defensa de los valores democráticos y la convivencia
Desde una SOCIEDAD AFLIGIDA por una pandemia cuyas víctimas se cuentan por decenas de miles y con la incertidumbre de cuándo será erradicada.
Desde una SOCIEDAD GOLPEADA por el desempleo, los negocios arruinados y la pobreza de las colas del hambre.
Desde una SOCIEDAD ESTREMECIDA por el sufrimiento familiar, por la vulnerabilidad de los mayores y por el daño a la formación de los jóvenes.
Desde una ESPAÑA NECESITADA de ánimo, seguridad y confianza para salir adelante en paz y progreso.
Las entidades que suscribimos este llamamiento, ALARMADAS POR EL DETERIORO de la calidad democrática y el anormal funcionamiento de las principales instituciones en medio de una grave crisis económica y sanitaria,
RECLAMAMOS AL GOBIERNO DE LA NACIÓN, A LOS GOBIERNOS DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS Y A LOS LÍDERES POLÍTICOS:
1.- Que prioricen el bien común y las necesidades de los ciudadanos.
2.- Que basen su actuación en el respeto a las instituciones, a la verdad, a la transparencia, y eviten mensajes que fomenten la división de los ciudadanos y la demonización de los rivales políticos.
3.- Que ejerzan la sana crítica anteponiendo el interés general a los combates dialécticos estériles y crispantes.
4.- Que respeten la división de poderes, sean leales al principio de legalidad democrática y no erosionen las Instituciones constitucionales.
5.- Que acaben los discursos incendiarios y las provocaciones groseras que son caldo de  cultivo del odio entre los ciudadanos y minan la convivencia democrática.
6.- Que tomen ejemplo de la respuesta responsable de la mayoría del pueblo español y de los colectivos implicados en la lucha contra el COVID-19.
Por ello,
ANTES de que sea demasiado tarde; antes de que el discurso político irracional y amenazador contamine la vida social; antes de que el enfrentamiento abra nuevas heridas entre españoles que sean difíciles de restañar,
PEDIMOS que miren hacia el horizonte, se guíen por la Constitución y el Tratado de la Unión Europea, fundamenten su actuación en el respeto al Estado de Derecho y a los valores de la dignidad humana, la LIBERTAD, la JUSTICIA, la IGUALDAD, la SOLIDARIDAD, la defensa de los derechos de las minorías, la igualdad entre mujeres y hombres, el pluralismo, la no discriminación y la tolerancia. Y recuerden que “la SOBERANÍA NACIONAL RESIDE EN EL PUEBLO ESPAÑOL, del que emanan los poderes del Estado”.

Descargar Manifiesto – Asociaciones firmantes