viernes, 23 de octubre de 2020
Exposición Derechos de la Infancia en el CC Cerro del Águila
jueves, 22 de octubre de 2020
Las escritoras de Al Ándalus que nunca estudiaste
Esta semana, el 19 de octubre conmemorábamos el Día de las Escritoras para visibilizar el trabajo, muchas veces desde el anonimato, de muchas mujeres que nos han dejado un gran legado con sus letras. Actualmente son muchas las escritoras destacadas que pueblan las bibliotecas con títulos reconocidos a nivel mundial. Pero si nos remontamos a nuestra historia, nos encontramos desde pseudónimos hasta persecuciones que enturbian la historia de la literatura en femenino. Os dejamos este interesante artículo de La Poderío que se remonta a la época de Al Ándalus.
Antonio Manuel./ @antoniomanuel__
Cuando te enteraste de lo mucho que te quiero
y supiste el lugar que ocupas en mi corazón,
y cómo me dejaba arrastrar por el amor, sumiso,
Yo, que a nadie más que a ti consentí que me arrastrara,
Te alegraste de que el sufrimiento cubriera mi cuerpo
y de que el insomnio pintara de negro mis párpados.
Pasa tus miradas por las líneas de mis cartas
y verás mis lágrimas mezcladas con la tinta.
Cariño mío: mi corazón se deshace
De quejarse tanto a un corazón de pura piedra. Wallada bint al Mustakfi

Hay un desván en el olvido donde la oscuridad es más oscura que las alas de los cuervos. Un agujero negro en la memoria donde no alcanza la luz porque alguien cerró la puerta al recuerdo. Una cueva en el corazón donde se confinó el dolor por la ausencia de las mujeres en los libros de historia. Pues muy lejos de allí, en el rincón más desatento y profundo de ese desván que casi nadie conoce, todavía esperan las mujeres de Al Ándalus a que abran la puerta.
De niño soñaba con ser escritor. En verdad, todavía lo sueño para sentirme niño. Apenas tenía ocho años y ya mataba las tardes mal juntando letras en el patio de mi abuela, rodeado de macetas y paredes encaladas, de aromas y colores, siempre limpio y fresco, utilizando como plantilla “Las moradas” de Teresa de Jesús, escritas cuando aún era maldita y no santa. Sobra decir que no alcanzaba a entender un átomo de la trascendencia espiritual que contenían sus embriagadas palabras. Me limitaba a copiarlas cambiando algunas con la misma ignorancia de quien sustituye una epigrafía de la Alhambra por un azulejo de su cuarto de baño.
Con el tiempo, leyendo a Luce López-Baralt, aprendí que la mística cristiana que persiguió la Inquisición bebía del mismo manantial que el sufismo islámico que persiguieron los ulemas. Todos los fundamentalismos carecen de fundamento. Y todos, sin excepción, confunden el amor propio con el odio ajeno. ¡Cómo no iban a perseguir los que rechazan al otro por distinto a quienes veneramos al amante en cualquiera de sus manifestaciones y formas!

Tampoco supe darme cuenta entonces que los protagonistas de mis libros escolares de literatura eran abrumadoramente hombres que escribían en castellano. Aun así, en un gesto de rebeldía inconsciente, tomé como referencia para aquellos poemas infantiles a la primera mujer que aparecía en sus páginas con nombre propio: “La flamenquísima y enduendada santa Teresa de Jesús”, como la describía Federico García Lorca, “flamenca no por atar un toro furioso y darle tres magníficos pases, que lo hizo, ni por presumir de guapa delante del pobre fray Juan de la Miseria, ni por darle una bofetada al nuncio de Su Santidad, sino por ser de las pocas criaturas cuyo duende la traspasa con un dardo, queriendo matarla de puro amor por haberle quitado su último secreto expresivo: el puente que une los cinco sentidos con ese centro en carne viva, en mar vivo, del Amor vivo libertado del Tiempo”.
«Consideradas como analfabetas para los estúpidos ilustrados que confunden conocimiento con erudición, pero cultísimas para el pueblo que custodia el saber y el sentir en las bibliotecas de la sangre y del alma».
El mismo centro al que siguieron cantando durante siglos otras mujeres como la Serneta o la Niña de los Peines, igual de extasiadas y Flamencas, demostrando que aquellos versos de plata y vino que hilvanaban los corazones del Amante y del Amado pertenecían a las gargantas de todas las mujeres que desafiaron al olvido. Consideradas como analfabetas para los estúpidos ilustrados que confunden conocimiento con erudición, pero cultísimas para el pueblo que custodia el saber y el sentir en las bibliotecas de la sangre y del alma.
A menos que me falle la memoria, no recuerdo otro nombre de escritora que le precediera. Pero las hubo. Desterradas de los libros de historia por la misma razón que intentaron extrañarlas de la tierra donde parieron a sus hijas y nacieron de sus madres. Condenadas al ostracismo por ser mujeres, con el agravante añadido de no ser hijas legítimas de la conquista. Malditas por gitanas, por negras, por esclavas, por marranas, por moriscas, por herejes, por distintas. Y extranjerizadas en su propia matria por haber cometido el delito de rezar a un dios equivocado y escribir en una lengua equivocada. A pesar de todos los esfuerzos del poder patriarcal del nacionalcatolicismo por enterrarlas en el desván más oscuro del olvido, se salvaron gracias a la luz de sus poemas.

Al igual que ahora, no hubo una mujer en Al Ándalus. La diversidad étnica, religiosa, jurídica, social o cultural nos impide esbozar un modelo único de la condición femenina andalusí. Además de las diferencias lógicas en cada momento histórico durante su vigencia política, existieron tantas mujeres en Al Ándalus como nativas conversas, mozárabes, judías, ricas y pobres, esclavas y libres, esposas y concubinas, santonas y paganas, de las ciudades y de las alquerías, negras, blancas o bronces. Y cada una distinta de las demás con su universo dentro. A diferencia del resto de la Europa medieval, con todos los reparos ciertos que podamos hacer a la sociedad patriarcal y a la carencia de una verdadera emancipación, en Al Ándalus existieron mujeres sabias, maestras de maestros, escritoras, médicas o astrónomas. Aunque se contaron por miles, desgraciadamente, las escasas fuentes clásicas que nos quedan sólo constatan 116, de las cuales 35 eran poetas que nos legaron poco más de cien poemas. Sé que es ridículo para la enorme aportación vital y cultural de las mujeres andalusíes. Pero constituye un oasis luminoso en el océano de sombras de la mujer medieval europea. Y lamentable, incomprensible y vergonzantemente desconocido en España y Andalucía.
«Siempre me emociona reivindicar que los versos de Hassana contra una injusticia perpetrada por el gobernador de Elvira ejercieron de altavoz del pueblo».
Quizás las más nombradas sean Rumaykiya, esclava del rey de Sevilla al Mutamid, que tras enamorarse perdidamente de ella en Silves la hizo su esposa legítima con el nombre de Itimad, hasta su muerte en el destierro de Agmat. Blas Infante descubrió sus tumbas y les dedicó una obra de teatro que prohibieron representar en los años 20 por “islamista”, reparándose la herida hace apenas unos años. O la cordobesa Wallada, amante de sus amantes, inaccesible y libre, de la que mi amiga del alma Matilde Cabello escribiera una bellísima novela. Si de Wallada sólo conservamos nueve poemas, pocos más han llegado a nuestros días de Sara al Halabiyya y Hafsa al Rakuniya. Salvo el maravilloso caso de la recitadora de versos analfabeta de Vélez al Ballisiyya, la mayoría de nuestras poetas fueron mujeres hurras o libres que accedieron a las fuentes del saber y de la literatura por su pertenencia a familias nobles de hombres acaudalados, juristas o incluso de la propia corte, como las princesas Tamina, Umn al Kiram, Butayna o la misma Wallada. Por esa razón, no debiera sorprendernos que la temática de sus poemas estuviera más cerca del panegírico político que del canto a Dios o al amado. Dicho esto, siempre me emociona reivindicar que los versos de Hassana contra una injusticia perpetrada por el gobernador de Elvira ejercieron de altavoz del pueblo.
Pero sus cotas más elevadas y revolucionarias las encontramos en los poemas sobre los celos hacia otras mujeres libres o esclavas; a las borracheras de amor y vino con sus amantes, fueran hombres o mujeres; a sus cartas de reproches y odios; a las sátiras contra los desprecios recibidos y a las fajr o autoalabanzas por los desprecios propios; a los versos en los que describen al detalle actos sexuales en plena madrugada… Nada de esto se estudia en nuestros libros de texto donde casi nada se estudia de Al Ándalus. El doble silencio sobre unas mujeres que hicieron historia nos exige redoblar nuestras voces para que vuelvan a ser admiradas. Algún día se estudiará en Andalucía con naturalidad y como nuestros “El collar de la paloma” de a Ibn Hazm o “Fuente de Vida” de Ben Gabirol. Y ese día con el que sueño, espero que ocurra lo mismo con los poemas de Wallada o con los de su discípula Muhya Bint at-Tayyaní, hija de un vendedor de fruta, que entre la admiración y el odio escribió estos versos sobre su maestra, ejemplo de una luz y de una libertad sin parangón en la Europa medieval:
ha imitado a María
mas la palmera que la virgen sacudiera
para Wallada es un pene erecto.
Tertulias en Onda con Café. El Silencio de Otros
miércoles, 21 de octubre de 2020
Conferencia Anual de INACH 2020 sobre Antisemitismo
Los días 14 y 15 de octubre tuvo lugar la conferencia anual de INACH (International Network Against Cyber hate) de manera virtual. Inicialmente estaba previsto que fuera en Málaga, organizada por Movimiento contra la Intolerancia (McI), en el marco del Proyecto OP-Code financiado por la Comisión Europea, lo que no fue posible debido a la pandemia de COVID-2019.
El objeto de la conferencia fue diseccionar el problema del antisemitismo en todas sus dimensiones con la participación de las principales organizaciones e instituciones especializadas, entre las que destacan la Liga Antidifamación , LICRA , o la agencia del gobierno alemán especializada en la lucha contra el discurso de odio, Jugendschuzt , junto con representantes de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA), el Consejo de Europa y la propia Comisión Europea. Unos 80 expertos de Israel, Rusia, Canadá, EEUU, Reino Unido y muchos países de la Unión Europea.
La Secretaria de Estado de Migraciones, Hana Jalloul abrió la conferencia con un discurso en el que destacó la importancia de luchar contra el discurso de odio y las políticas que, al respecto, está implementando el gobierno de España. El OBERAXE participó en el grupo de trabajo sobre el uso de La Ley en la lucha contra el Antisemitismo, coordinado y moderado por McI, con una intervención de su directora, Karoline Fernandez de la Hoz, en la que incidió en el Acuerdo Interinstitucional en el que se coordinan las instituciones y sociedad civil implicadas en la lucha contra el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia, los delitos y el discurso de odio. Hizo referencia a los informes sobre análisis de sentencias y trazabilidad de incidentes de odio lo que, a su juicio, propicia una mayor eficacia en la resolución de los casos de delitos de odio, también en el ámbito de la judicatura.
La conferencia abordó las perspectivas del antisemitismo que se derivan de la definición que hace la International Remembrance Holocuast Alliance , a la que recientemente se ha adherido el gobierno de España. Destacan temas como el negacionismo y la trivialización del Holocausto, las nuevas tendencias de la ultraderecha filo nazi, las características propias del antisemitismo procedentes de cierto pensamiento de izquierdas, las campañas del BDS, o los problemas de discriminación múltiple desde la perspectiva de mujer, juventud y afrodescendientes.
Algunos de los resultados de las investigaciones realizadas en el marco del proyecto Open Code fueron presentadas en la conferencia, como las relativas a la relación entre el Covid-19 y las teorías de conspiración antisemitas que atribuyen a los judíos la expansión del virus, o las nuevas formas de banalización del Holocausto, basadas en comparaciones ofensivas.
martes, 20 de octubre de 2020
Informe Raxen Nº75: Crímenes de Odio por motivo ideológico
El juicio del crimen de odio en Zaragoza, el mal denominado juicio del “crimen de los tirantes”, se sustanció con un veredicto donde el jurado consideró, por mayoría de ocho a uno a Rodrigo Lanza, culpable del asesinato de Víctor Laínez en diciembre de 2017 en un bar de Zaragoza, y ha determinado que la agresión se produjo sin que la víctima pudiera defenderse y que fue por motivos ideológicos, aceptando la versión de la fiscalía y de las acusaciones y rechazando la del acusado que manifestó que actuó movido por el pánico. La significación de los tirantes, con los colores de la bandera española que portaba la víctima, junto a algún comentario calificándolo de “facha”, se interpretan como el origen de un suceso que protagonizó un agresor al que por otras significaciones se identifica como “antifa”. La agresión se produce motivada por lo que el atacante presupone es la ideología de la víctima.
Los jurados populares sobre el crimen, tanto en el primer juicio anulado como en el segundo juicio, tras los veredictos, confirmaron el motivo ideológico del asesinato, evidencian la respuesta a diversas objeciones que limitan la interpretación del alcance y la naturaleza del delito de odio. A saber. ¿Es un delito que solo cabe interpretar en defensa de “colectivos históricamente vulnerables” o su comisión es hacia personas por la condición de la víctima? y como plantea el precepto penal a efectos de aplicación de agravante, ¿solo es la ideología de la víctima (que presupone el agresor) o estamos ante una dialéctica de contrarios que patentizan un conflicto? De nuevo surgen incongruencias, a veces por malas redacciones del precepto y otras motivadas por interpretaciones ideológicas que obedecen más a miradas identitarias que a la protección universal de la dignidad humana y de las libertades y derechos fundamentales, recogidas en la Carta Internacional de Derechos Humanos y la Constitución Española.
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Libros para trabajar el Acoso Escolar
Nadie está exento de poder sufrir Acoso Escolar, bullying o extorsiones por algún grupo o persona del centro escolar o entorno que haya decidido tomarte como chivo expiatorio, o como diversión. La raíz de todo es la no aceptación de la diferencia, esa intolerancia intrínseca que se manifiesta en el poderío y sometimiento de la víctima.
Se entiende por acoso escolar cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico, producido entre escolares, de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Consiste, normalmente, en intimidar, someter, amedrentar emocional e intelectualmente a la víctima, a través de burlas, insultos, amenazas, agresiones físicas. Esto es lo que desde muchos medios de comunicación se define como Bullying, del inglés bull, que significa matón.
La escuela debería ser siempre un espacio en el que sentirse seguro. Sin embargo, para muchos niños y niñas, la escuela se ha convertido en la fuente de un tipo de violencia del que son víctimas y que ejercen sus propios compañeros, se trata del acoso escolar o bullying.
Como su nombre indica, el acoso escolar, ocurre en el aula, en los lavabos o en el patio de los centros escolares. Y por eso, los centros docentes también pueden llegar a tener responsabilidad civil y no sólo los padres o tutores legales del menor.
Desde Olacacia, queremos que se visualice el problema, que no se relativice, que los profesores, jefes de estudios y comunidad educativa en general sepan detectar a tiempo una posible víctima y un posible acosad@r para poder prevenir y no llegar tarde. También queremos que el entorno del menor, padres, madres y familiares sepan escuchar e interpretar a sus hij@s, todas y cada una de las señales que nos pueden dar y que ofrezcan un canal de comunicación con el fin de poder canalizar la situación y no quedarse en el aislamiento total.
Aquí os dejamos una serie de libros que abordan esta temática:
lunes, 19 de octubre de 2020
Día de las Escritoras
El Día de las Escritoras es una conmemoración iniciada en España en octubre de 2016 para recuperar el legado de las mujeres escritoras, hacer visible el trabajo de las mujeres en la literatura y combatir la discriminación que han sufrido a lo largo de la historia. Se celebra todos los años en el primer lunes de octubre que sigue al día asociado a Teresa de Jesús (que es el 15 de octubre). Cada año, la Biblioteca Nacional de España escoge un tema que funciona como motor para la jornada y que ayuda a reivindicar el trabajo de las escritoras a lo largo de la historia
Fernán Caballero no solo destacó por sus obras que plasman el costumbrismo andaluz de la época del siglo XIX, sino también porque era una mujer. Cecilia Böhl (1796-1877) fue la escritora suiza-alemana instalada en España que utilizó como seudónimo el nombre de un pueblo de Ciudad Real para poder publicar sus obras, aun siendo estas una defensa de las virtudes tradicionales, la monarquía y el catolicismo.
La historia de Böhl es tan suya como de otras escritoras que tuvieron que firmar sus obras con nombres masculinos, o bajo la despersonalización del “anónimo”, más allá de la corriente de su obra y de su pensamiento. A lo largo de la historia, fueran conservadoras o progresistas, tradicionales o feministas, las escritoras no fueron incluidas en los manuales de estudio ni en libros de historias hasta el siglo XX.
Para combatir la discriminación que han sufrido las autoras a lo largo de la historia, reivindicar su labor y visibilizar su legado literario, desde 2016 se conmemora a nivel nacional el Día de las Escritoras. Se trata de una iniciativa de la Biblioteca Nacional de España en colaboración con la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias y la Asociación Clásicas y Modernas que se celebra el primer lunes siguiente a la festividad de Santa Teresa de Jesús.
En el espejo
Para la edición de este año, Andalucía tiene su propio programa especial titulado “Diálogos en el tiempo”. Ha sido organizado por el Centro Andaluz de las Letras para unir a las escritoras de diferentes épocas en un mismo evento. Por eso, en cada provincia andaluza, una autora actual hablará de alguna escritora del pasado que le haya influenciado de forma especial para realizar “una especie de autorretrato literario” e interpretar un “reflejo especular de escritoras que se observan en una conversación a través de los siglos”.
En cada provincia habrá una pareja de autoras que "dialogarán a través del tiempo unidas por la fuerza creadora y el compromiso con la literatura” a lo largo de dos días diferentes. Durante el primero, este lunes 19 de octubre, se celebrarán estos ‘diálogos’: en Sevilla, Sara Mesa hablará de Flannery O’Connor en la Biblioteca Infanta Elena; en Cádiz, Nieves Vázquez conversará con Emily Dickinson en la Biblioteca Provincial; en Córdoba, Juana Castro estará en la Delegación Territorial de Cultura para hablar de Juana de Ibarbourou; en Granada, Ángeles Mora recuperará la figura de Rosalía de Castro en la Biblioteca de Andalucía; en Jaén, Felisa Moreno tiene cita con Irène Nèmirovsky en la Biblioteca Provincial y en Málaga, Beatriz Ros nos acercará a Gloria Fuertes en la sede del Centro Andaluz de las Letras.
Las ciudades de Almería y Huelva acogerán estos diálogos metafóricos el martes 20 de octubre con Mar Abad hablando de Carmen de Burgos en el Centro Andaluz de la Fotografía (Almería) y con Eva Vaz charlando con Anne Sexton en el Museo de Huelva.
Por las situación actual que se desprende de la pandemia del Covid-19, cada evento provincial requiere de reserva previa y cuenta con aforo limitado. Para quien desee asistir puede reservar su plaza al través del correo electrónico que se incluye en la página web del Centro Andaluz de las Letras.












