miércoles, 9 de marzo de 2022
NO A LA GUERRA
martes, 8 de marzo de 2022
MANIFIESTO DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2022
Un año más conmemoramos el Día internacional de la Mujer. Nos encontramos en un momento histórico de una complejidad extrema, con acontecimientos internacionales que nos mantienen expectantes por lo que tienen de excepcionales y críticos.
Las personas feministas sólo podemos vivir esto desde la solidaridad con el pueblo ucraniano, sobre el que se está ejerciendo la violencia más terrible que puede existir.
Dicho esto, el motivo que nos trae aquí es otro sobre el que no queremos perder el enfoque pues de los 365 días en el año uno se convierte en el instrumento para que nuestra voz pueda llegar más lejos.
La discriminación por razón de sexo se sigue produciendo. Miles de estadísticas confirman aquí, y en resto del mundo, que nacer mujer sigue siendo en pleno siglo XXI una desventaja más o menos acentuada en función de la zona geográfica donde nos encontremos. La agenda feminista no está abierta por la misma página en todo el planeta y eso es algo que, desgraciadamente, siempre debe estar presente en nuestras mentes.
Desde la Coordinadora contra la Misoginia y el Machismo nuestra apuesta va a ser siempre la de salvaguardar y proteger el espacio que permite que hoy podamos seguir avanzando en el camino hacia la igualdad real y efectiva entre hombre y mujeres y este no es otro que el de la democracia. Para ello no podemos perder nuestra perspectiva de consolidar las condiciones o remover los obstáculos que impidan a las mujeres ser ciudadanas plenas y, que en el ejercicio de nuestra ciudadanía, no se menoscabe ninguna oportunidad ni se nos conculque ningún derecho por una cuestión de sexo o género. Las mujeres queremos ser y estar.
El movimiento feminista lleva 300 años en la lucha incansable por abolir el género, por lo que tiene de elemento castrador y encorsetador para las mujeres. Sin embargo, y pese a ello, se hacen notorias las corrientes de pensamiento que abogan justo por lo contrario, por perpetuarlo llegando incluso a negar la diferencia biológica y reduciéndola a un constructo social. Esto significa eliminar a la mujer del mapa, pues negar la biología es negar la discriminación y negar la discriminación es retroceder.
La Coordinadora no participa de estas teorías identitarias de género cuyo eje vertebrador no pivota en torno a los principios de igualdad y libertad. No solo no es nuestra lucha sino que además no vamos a apoyar el reclamo de ningún colectivo si con ello se pone el peligro al propio sujeto político de la lucha feminista, la mujer.
No podemos cerrar los ojos ante esta realidad, ni como feministas vamos a tolerar injerencias en este sentido.
De los 365 días, sólo en uno se cuelan los altavoces, los medios de comunicación y se ocupan las calles con lemas y pancartas, pero restan 364 en los que el trabajo de muchos y muchas es lo que suma.
Nosotras nos concentraremos en aportar nuestro grano de arena para construir una sociedad más justa y equilibrada.
👉👉 FINES DE LA COORDINADORA CONTRA LA MISOGINIA Y EL MACHISMO
Día Internacional de la Mujer
lunes, 7 de marzo de 2022
Aniversario del Domingo Sangriento
El 7 de marzo de 1965 la policía cargó contra una manifestación por los derechos civiles que realizaba una marcha desde Selma, en Alabama, hacia Montgomery tras cruzar el puente Edmund Pettus y causando 17 heridos graves. Los manifestantes pretendían recorrer los 87 kilómetros que separan Selma de Montgomery, la capital, en protesta por la muerte del activista Jimmie Lee Jackson. En este condado, con unas 15.000 personas negras, cerca del 80% de la población, sólo se había permitido el registro para votar a unas 300 de ellas. Aunque la ley de 1964 ya les permitía votar, las autoridades (formadas por blancos) quisieron impedirlo poniéndoles todo tipo de trabas.
domingo, 6 de marzo de 2022
NO A LA GUERRA
viernes, 4 de marzo de 2022
Manifestación 8M, Día Internacional de la Mujer
Material Didáctico Nº12 Contra el Discurso de Odio y la Intolerancia
SEMIÓTICA DE LA INTOLERANCIA Y DISCURSO DE ODIO. Estamos aún lejos de una comprensión semiótica de la intolerancia, de todo su conjunto, de sus formas y manifestaciones, de su dimensión poliédrica, de sus caras junto aristas que la configuran, así como de lo esencial del signo que transmite y sustancia en todas sus expresiones, conductas e institucionalizaciones. En cambio, si estamos en condiciones de acometer uno de sus detritus: el discurso de odio; sin olvidar o equivocarnos de que este solo es una pequeña parte del sistema que alberga lenguajes, gestos, símbolos, mensajes, formas de expresión, signos comunicativos, significantes y significados, doctrinas… que recogen manifestaciones de intolerancia racista y xenófoba, antisemita e islamófoba, misógena y homotránsfoba, antigitana y aporófoba, o de cualquier otra heterofobia hacia la diversidad de la condición humana; todo ello en sus variadas conductas de estigmatización, ostracismo, hostilidad, acoso, persecución, discriminación, segregación, odio criminal, incluidos el homicidio y el genocidio; una intolerancia que puede adoptar formas institucionalizadas en políticas y leyes, o ser la base de regímenes nazi-fascistas, autócratas y totalitarios.