Atravesamos unos momentos de bastante desconcierto institucional en lo relativo a abordar estrategias de prevención de la violencia, con déficits preocupantes en materia de políticas y legislaciones necesarias para que una sociedad democráticamente avanzada como la nuestra, encare la emergencia y desarrollo de conductas malignas de violencia con mejores resultados de los que estamos obteniendo. Las noticias incesantes de proliferación en múltiples escenarios de nuestra sociedad, y lo confirman los datos oficiales, es que la violencia crece; siempre y cuando no se compare con períodos de guerra y tragedias por todos conocidas. Cada vez se escucha mas en debates y análisis, unas interpretaciones de tipo biológico, cuando no surgen el determinismo economicista o estructural, olvidando la perspectiva de una reflexión ética y la importancia de la determinación del sujeto como elemento central en la decisión de una conducta violenta, lo que no niega la incidencia de otros factores de tipo social, especialmente las redes e internet, y el educativo, económico o cultural. Esto a mi juicio tiene graves consecuencias porque acaba evitando enfrentar a cada persona, y su conciencia, con la responsabilidad de su conducta y por tanto, encontrar alguna justificación que busque trivializar su acción, y aún más grave, la posible legitimación de un hecho violento. Frente a estas tesis sostenemos, desde estas primeras líneas de este texto, que el ser humano puede ser agresivo por naturaleza, al igual que otras especies animales, pero las acciones violentas lo son por cultura y autodeterminación.
miércoles, 13 de enero de 2021
Material Didáctico 14: Stop Violencia
Atravesamos unos momentos de bastante desconcierto institucional en lo relativo a abordar estrategias de prevención de la violencia, con déficits preocupantes en materia de políticas y legislaciones necesarias para que una sociedad democráticamente avanzada como la nuestra, encare la emergencia y desarrollo de conductas malignas de violencia con mejores resultados de los que estamos obteniendo. Las noticias incesantes de proliferación en múltiples escenarios de nuestra sociedad, y lo confirman los datos oficiales, es que la violencia crece; siempre y cuando no se compare con períodos de guerra y tragedias por todos conocidas. Cada vez se escucha mas en debates y análisis, unas interpretaciones de tipo biológico, cuando no surgen el determinismo economicista o estructural, olvidando la perspectiva de una reflexión ética y la importancia de la determinación del sujeto como elemento central en la decisión de una conducta violenta, lo que no niega la incidencia de otros factores de tipo social, especialmente las redes e internet, y el educativo, económico o cultural. Esto a mi juicio tiene graves consecuencias porque acaba evitando enfrentar a cada persona, y su conciencia, con la responsabilidad de su conducta y por tanto, encontrar alguna justificación que busque trivializar su acción, y aún más grave, la posible legitimación de un hecho violento. Frente a estas tesis sostenemos, desde estas primeras líneas de este texto, que el ser humano puede ser agresivo por naturaleza, al igual que otras especies animales, pero las acciones violentas lo son por cultura y autodeterminación.
martes, 12 de enero de 2021
Esteban Ibarra: «Hay que considerar el arrepentimiento y la petición de perdón de Manuel S. a efectos de la sanción»

El Confilegal.- El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, considera muy positivo el paso dado por Manuel S., declarando públicamente, a través de un vídeo publicado por Confilegal, su arrepentimiento y su petición de perdón por lo sucedido en el Metro de Madrid el 6 de enero pasado donde fue grabado insultando a una ciudadana iberoamericana en términos xenófobos.
«Es positivo que Manuel S., primero, se haya entregado voluntariamente, y, segundo, que haya confesado lo sucedido, expresando su arrepentimiento sincero y su petición pública de perdón y de clemencia. Esto debe tenerse muy en cuenta a efectos de la sanción que se le haya de poner», ha explicado Ibarra a este diario.
Fue precisamente Movimiento contra la Intolerancia la organización que denunció los hechos a la Fiscalía de Madrid, la cual actuó de oficio comunicando a la Policía la necesidad de abrir una investigación.
«Desde nuestro punto de vista, la sanción que se ponga no debería ir más allá de un trabajo al servicio de la comunidad y de solidaridad con las personas inmigrantes», añade Ibarra.
El presidente de Movimiento contra la Intolerancia reafirma el compromiso de su organización en la lucha contra este tipo de comportamientos, «que no son asumibles de ningún modo».
Ninguna agresión sin denuncia
lunes, 11 de enero de 2021
30 años de activismo por la Tolerancia, la Convivencia, la Diversidad, la Democracia y los Derechos Humanos
sábado, 9 de enero de 2021
9 de enero. Simone de Beauvoir
viernes, 8 de enero de 2021
El Supremo condena a un año de cárcel a cuatro miembros de bandas de música nazi por delito de odio
Sostiene que «la libertad de expresión no debe primar a costa de quebrar la dignidad de la persona»
El Tribunal Supremo ha confirmado las condenas a un año de cárcel contra los líderes de las bandas de rock nazi ‘Batallón de Castigo’ y ‘Más que Palabras’ y dos distribuidores musicales por delitos de odio, al considerar que las «expresiones supremacistas de desprecio» vertidas durante una serie de conciertos celebrados en 2010 –que incluyeron gritos de «sieg heil»– no pueden ampararse en la libertad de expresión porque su objetivo era propagar «sentimientos de discriminación».
La Sala de lo Penal ha ratificado, en un fallo del 11 de diciembre, la sentencia dictada en 2018 por la Audiencia Provincial de Barcelona contra Eduardo Clavero y Alberto Gonzalo, líderes de ‘Batallón de Castigo’ y de ‘Más que Palabras’ respectivamente, y contra Eduardo López y Pedro Fernández, responsables de dos empresas que se dedicaban a distribuir el material musical de ambos grupos y a vender ‘merchandising’ obteniendo con ello «pingües beneficios».
Los cuatro fueron condenados como autores de un delito de odio del artículo 510.1 del Código Penal, con una circunstancia atenuante de dilaciones indebidas, a un año de cárcel con la pena accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y al pago de una multa de seis meses con una cuota diaria de diez euros.
El caso parte de una denuncia realizada en octubre de 2010 por el Movimiento contra la Intolerancia ante el Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona poco antes de un concierto que se celebró el día 30 de ese mes en Sabadell y al que siguieron otros en Málaga y Madrid, actuando ‘Más que Palabras’ como telonero de ‘Batallón de Castigo’.
Según el relato de la Audiencia de Barcelona, que ha acogido el Supremo, se interpretaron «canciones con trasfondo común referidas a la supremacía de la raza blanca y consiguiente discriminación de personas que no pertenecen a dicha raza, con la finalidad de extender el odio y la violencia como consecuencia de la xenofobia y antisionismo que dichas canciones implican, provocando y propagando dichos sentimientos entre los asistentes a los conciertos».
En los temas que sonaron hay frases como «soy un nazi» y «soy un nacional socialista» y se dice que «con los rojos y judíos no habrá piedad, sus mentiras y conflictos iban a pagar», hablando directamente de «ejecutar» y llamando a una «guerra civil ya». «Putos demócratas de mierda, no nos vamos a detener. Os declaramos la guerra, vuestros cuerpos penderán de árboles y farolas, vuestros hijos morirán antes de que puedan nacer, en los campos os pudriréis», reza una de las canciones interpretadas.
Además, en el concierto de Sabadell, al que asistieron unas 200 personas con «estética ‘skinhead'» y «exhibiendo simbología propia del régimen nacional socialista, como esvásticas y cruces gamadas», cada una de las canciones acabó al grito de «sieg heil» por parte del público, así como de «Josué libertad», en alusión a Josué Estebanez, condenado en 2009 por el asesinato de Carlos Palomino en Madrid por razones ideológicas.
Radio Sefarad: 30 años de Movimiento contra la Intolerancia, con su presidente Esteban Ibarra
En 2021 se cumplen 30 años del activismo por los derechos humanos de la asociación Movimiento contra la Intolerancia (MCI), que preside Esteban Ibarra.
Ibarra inició este siempre comprometido camino el 1 de enero de 1991, en un proyecto denominado ‘Jóvenes contra la Intolerancia’, «para promover desde el ámbito educativo valores democráticos y la tolerancia». Movimiento contra la Intolerancia creció en objetivos y alcance, consiguiendo hitos como la reforma del Código Penal en el 1995, la creación de las Fiscalías de odio, el trabajo con las víctimas, y en pro de la lucha -de la mano de la FCJE- contra el antisemitismo desde su temprano apoyo a la lucha de Violeta Friedman quien fuera su Presidenta de Honor.
De estos logros y del presente y futuro de Movimiento contra la Intolerancia hablamos con su presidente, Esteban Ibarra, acerca de la dulzura de los logros alcanzados y la toma de conciencia y el sabor amargo del rebrote de intolerancias que están resurgiendo -con la utilización de las redes sociales- en forma de discurso de odio.





